@lucianobugner

Los reclamos de los taxistas contra Uber y Cabify entraron en un impasse. Un encuentro entre cámaras empresarias, la Federación de Taxis y el Gobierno allanó el camino para llevar tranquilidad al gremio comandado por Omar Viviani. “Desde Trabajo se comprometieron a no legalizar las aplicaciones de transporte”, le dijeron a Crónica desde el sindicato.

Durante la segunda mitad del año pasado se agudizaron las movilizaciones de taxistas en varios puntos de la Ciudad. “ Uber es ilegal”, “Fuera Cabify”, eran algunas de las banderas que levantaban los trabajadores, en reclamo a las aplicaciones que lentamente se afianzaron no solo en Capital Federal, sino en gran parte del país.

“Esta jornada de protesta forma parte del plan de lucha en defensa de las fuentes de trabajo y salarios de los trabajadores taxistas. Las aplicaciones de transporte ilegal, violan las reglamentaciones vigentes, con ausencia de controles técnicos, documentación habilitante y evasión impositiva”, eran algunas de las palabras de Viviani a finalizar el año pasado.

Sin embargo, una reunión con el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, llevó calma. Según señalaron desde Trabajo, “no hay ningún proyecto en evaluación para regular las plataformas digitales en cuanto al servicio de servicios de pasajeros y transporte”.

"Este panorama que informa el ministro trae tranquilidad a la familia taxista, independientemente de las acciones que lleve adelante el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, dado que sus inspecciones y controles no están dando resultado” expresó Omar Viviani al finalizar la reunión.

El Sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal y las cámaras empresarias (Cametax, Spat, Upat, Upimra y ATC) “continúan en la lucha para que se garantice la seguridad de los pasajeros y la circulación de vehículos habilitados que cumplan con las reglamentaciones establecidas, en defensa de la actividad taxista legal y regulada”, señaló un comunicado del gremio.