Marcos Peña brindó una conferencia de prensa ante el Consejo de las Américas, en el Hotel Alvear del barrio porteño de Recoleta, donde se refirió al momento actual de la economía y reconfirmó que el rumbo que se tomó es el indicado al decir: "Estamos bien encaminados".

El Jefe de Gabinete enfatizó que "de ninguna manera pensamos gobernar negando la realidad" y negó que vaya a haber cambios en el Gabinete luego de que se instale el rumor de la salida de Nicolás Dujovne con un dolar récord en $32.50.

"No es la solución que está pensando el Presidente. No estamos pensando en que haya una solución mágica por esa vía tampoco, hay que seguir trabajando", analizó.

Pese a la inestabilidad de la moneda estadounidense, la inflación creciente y los adelantos de dinero pedidos al FMI,  Peña afirmó: "No estamos ante un fracaso económico". "El FMI viene a resolver problemas. Viene a acompañar el proceso de transformación", agregó.

En una autocrítica, el Jefe de Gabinete sí aceptó que en el Gobierno fue "muy ambicioso con las metas de inflación" pero que se está encaminado "para lograr el equilibrio fiscal, que es el eje central para reducir nuestras vulnerabilidades. Claramente hay problemas, pero hay que ver la película y no la foto".

"Vamos a salir fortalecidos de este proceso. Tenemos la convicción de salir de esta crisis con las mismas reglas del juego con las que entramos. No hay soluciones mágicas como las que se han intentado usar en el pasado. Hoy es imposible no pagar nuestra deuda ni empezar a emitir plata. Queremos mostrar un rumbo claro y un liderazgo que no se esconde ante los problemas", reflexionó el jefe de ministros.

"La Argentina se había acostumbrado a tener una economía y una democracia débil, en muchos casos corrupta y autoritaria. Lo que nos pasó en la década pasada no fue el causal de nuestros males, sino la expresión grotesca de síntomas que veníamos arrastrando hace mucho tiempo. Para nosotros el cambio es de raíz, de verdad, profundo", continuó Peña.

El Jefe de Gabinete también se refirió a la causa de los cuadernos de las coimas, atribuyéndole la culpa por las turbulencias sufridas. "La corrupción pública es una cachetada a los argentinos que menos tienen. Eso nos generó más dudas y más turbulencias. No hay herramientas mágicas que no estemos usando. Hay que ir con la verdad para solucionar de manera madura y responsable nuestros problemas. El camino es el del crecimiento y desarrollo", finalizó.