El ministro de Economía, Martín Guzmán, y el titular del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, viajarán este domingo a Washington para participar de las reuniones de Primavera del FMI y del Banco Mundial, en lo que será el primer encuentro cara a cara de los funcionarios argentinos con el organismo internacional luego de la aprobación del acuerdo.

En medio de una coyuntura internacional atravesada por la Guerra Rusia-Ucrania y una inflación nacional en aumento, la reunión tendrá como principal objetivo de renegociar las metas del plan de pagos con el Fondo Monetario Internacional. 

 

El ministro de Economía participará el lunes de las "Reuniones de Primavera" que realizan el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial

De la comitiva oficial en Washington participarán otros funcionarios, como Gustavo Beliz, gobernador de la silla Argentina en el Banco Mundial, y el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Arguello.

En concreto, las renegociaciones incluirán una revisión de variables y los números del Presupuesto 2022 que contendrán quitas de subsidios, niveles de emisión y tasas de interés. 

 

Además, se  buscará la  posibilidad de conseguir una extensión a 20 años del plazo de pago de la deuda argentina renegociada en febrero pasado.  Esta posibilidad parte del recientemente aprobado  Fondo de Resiliencia y Sustentabilidad, que tiene condiciones de financiamiento mucho más ventajosas que los tradicionales préstamos del FMI y del que la Argentina podría aspirar a obtener algún beneficio, por ser un país de ingresos medios donde el contexto internacional le pega fuerte, entre otros factores.

El nuevo fondo tiene la particularidad de que es a 20 años de plazo a tasas más bajas, y tendrá una capitalización de 45.000 millones de dólares para todos los países que puedan calificar.

Será el primer encuentro presencial del funcionario con el staff del organismo, luego de la aprobación del programa del Fondo Monetario

Esa capitalización es apenas un poco más que todo el préstamo que la Argentina acaba de renegociar con el Fondo, y es mucho más baja en la que algún momento se pensó. Esto es así por la ausencia de Rusia en los aportes de dicho fondo y por el conflicto bélico que transformó las prioridades del organismo.  

La titular del órgano crediticio internacional. Kristalina Georgieva, adelantó que se podrá efectuar a partir del 1 de mayo. A su vez,  el vocero del FMI, Gerry Rice, había manifestado que el staff estaba dispuesto a avanzar en esta nueva iniciativa para favorecer el costo financiero de la Argentina.

Guzmán y Pesce le habían solicitado expresamente a Georgieva "que confirme si, en algún momento de la duración del acuerdo de facilidades extendidas, el Fondo crease una nueva línea de financiamiento con mejores términos y para la que la Argentina sea elegible, Argentina podría tener la oportunidad de utilizar esa nueva línea, en acuerdo con las políticas y procedimientos del FMI".

La jefa del FMI, Kristalina Georgieva
La jefa del FMI, Kristalina Georgieva. Fuente AFP

Más allá de estas renegociaciones, los funcionarios argentinos tendrán una agenda que incluirá reuniones bilaterales con inversores y empresarios sobre las inversiones en energía. Además, la asamblea de primavera del Fondo Monetario y el Banco Mundial incluirá el debate sobre el cambio climático, la persistencia de la pandemia y los efectos económicos globales de la guerra en Ucrania.

Mientras tanto, el Banco Central aumentó la tasa de interés a 47% en la víspera de los feriados por Pascuas, en línea con las recomendaciones del FMI, aunque los analistas temen a que la meta no llegue a cumplirse y la tasa quede muy por detrás de lo que podría resultar la inflación, que en marzo llegó al 6,7%. 

 

Ceyla Pazarbasioglu, directora del departamento de Estrategia, Política y Revisión del FMI dijo que "la inflación está paralizando las economías" y que "en la Argentina, el 47% (de la población) está por debajo de la línea de pobreza. Esta inflación necesita ser domesticada. En realidad es un programa que se acordó con las autoridades. Están tratando de domesticar la inflación y por eso suben las tasas", sostuvo ante medios internacionales.

Con respecto a al análisis internacional, Georgieva anticipó que el Fondo Monetario Internacional recortó las perspectivas de crecimiento mundial tanto para este año como para el 2023 y a raíz del impacto de la guerra unos 143 países verán afectadas sus economías este año con bajas en su crecimiento, lo que representa el 86 % del PIB mundial. Ya en enero pasado el FMI había previsto un primer recorte en el crecimiento mundial a 4,4 % para este año.  Desde entonces, la perspectiva se ha deteriorado sustancialmente, en gran parte debido a la guerra y sus repercusiones.

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