Ignacio Chiodo, primer candidato a concejal por la lista de Juntos en el municipio de Quilmes, se convirtió en el centro de un escándalo político a raíz de su labor en ese distrito como colaborador del exintendente Martiniano Molina. 

En su rol de secretario de la Agencia de Fiscalización y Control Comunal, el ahora aspirante a concejal quedó involucrado en el descubrimiento en dependencias municipales de elementos de construcción denunciados como robados en la construcción del gasoducto NEA.

Según informó el portal Minuto Uno, el tendido de esa red, que busca llevar el gas desde los yacimientos de Vaca Muerta hacia las provincias del norte, está a cargo de una compañía de la que forma parte Jorge Rossi, a quien Chiodo conocía en su rol de abogado, desde mucho antes de llegar a la función pública.

Coincidentemente, el Municipio alquilaba a Rossi unos galpones para que la Dirección de Tránsito guardara los autos secuestrados. Fue en esas dependencias donde aparecieron 52 caños sin costura que deberían haber sido utilizados en el gasoducto y cuya desaparición había sido denunciada. Los materiales fueron descubiertos por Gendarmería Nacional, en un allanamiento realizado a pedido de la Justicia salteña.

Ahora se investiga el robo de esos materiales y si se utilizó documentación falsa para llevarlos hasta Quilmes. La fiscal de ese distrito, Ximena Santoro, pidió la detención de Rossi hace unos meses, aunque el empresario se benefició con una cautelar que le otorgó la eximición de prisión.

Por fuera de la causa penal, la situación política de Chiodo se complica, incluso a pesar de su victoria en las PASO, donde le ganó la interna a Fernando Pérez, ex jefe de Gabinete de Molina. El presidente del bloque de concejales del Frente de Todos, Ariel Burtoli, pidió que Chiodo "por lo menos pida licencia hasta que esto se esclarezca o directamente que renuncie, porque esta cuestión es absolutamente escandalosa"