Smartmatic tuvo un debut lleno de polémicas
Hubo demoras y los primeros números se conocieron casi a las 22.30, a pesar de que estaba previsto que las primeras cifras se revelaran cerca de las 21.
Por Gabriel Arias
garias@cronica.com.ar
"Estamos convencidos de que estos van a ser los comicios más transparentes de la historia”, dijo el jefe de gabinete, Marcos Peña, al referirse al sistema de transmisión de información a cargo de Smartmatic. Las cosas, sin embargo, no fueron como esperaba y la desconfianza se hizo realidad. Cuando faltaban minutos para las 21 de ayer, momento en que los primeros datos oficiales iban a ser publicados, los rumores aumentaron: se cayó el sistema.
Por constantes problemas técnicos, la publicación del escrutinio provisorio se demoró casi una hora y media, ratificando así los cuestionamientos hechos por la oposición en las semanas previas. Por eso, desde el centro de campaña del Frente de Todos advirtieron que si la postergación de datos oficiales se extendía, iban a revelar sus propios cómputos. “Exigimos que el gobierno entregue los datos”, afirmó Felipe Solá.
En tanto, mientras la demora se hacía cada vez más notoria, Alejandro Rodríguez, candidato a diputado nacional por Consenso Federal, reclamó que “en el futuro, el Poder Ejecutivo no haga ningún recuento de nada, porque es parte de la contienda electoral”. En ese sentido, agregó que “debe cederle esa responsabilidad y los recursos tecnológicos, humanos, presupuestarios, de conocimiento, organizativos y financieros, por ejemplo, a la Justicia Electoral”. “Creo que este es un mal momento, esperemos que no se constituya en un momento peor”, concluyó.
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— Diario Crónica (@cronica) August 12, 2019Recién pasadas las 22 surgieron los datos, con cerca de la mitad de las mesas escrutadas, pero minutos después, todo volvió a fallar y hasta cerca de las 23, las pantallas sólo reflejaban un nuevo error.
En tanto, a diferencia de otras elecciones, en las que a la madrugada se conocían los resultados finales, antes de la medianoche ya estaba todo confirmado. No obstante, las dudas sobre su eficacia aumentaron.
La discusión
La controversia comenzó semanas atrás, cuando la oposición pidió tener acceso al software de transmisión y conteo de votos, sin obtener respuestas del gobierno. Entonces, el Frente de Todos adujo que no había podido acceder a ese programa porque las claves solicitadas, que estaba en poder de la empresa y del Correo Argentino, no se lo permitieron.
Por eso, hizo la denuncia y la jueza electoral María Servini decidió la intervención de veedores judiciales tecnológicos, que son empleados directos de la Dirección Nacional de Tecnología del Consejo de la Magistratura.
De todas maneras, el Frente de Todos tenía preparado un centro de cómputos propio, que trabajó en el envío de fotos de los fiscales presentes en las mesas para cotejar los datos.
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— Diario Crónica (@cronica) August 12, 2019“El gobierno hizo todo lo necesario para que se generen muchas dudas. Tengo mucha preocupación porque la empresa que interviene tiene unos resultados horribles”, expresó luego de emitir su voto Alberto Fernández, quien agregó: “Descarto que la Justicia Electoral hizo todo lo necesario para que el escrutinio sea transparente”.
En esa misma línea, Matías Lammens, postulante a jefe de gobierno porteño, también expresó sus dudas: “Esperemos que se respete el voto de los argentinos, que no pase nada raro, que no nos quiten la alegría de votar. Gane quien gane”.
Sin embargo, por la mañana, desde el Café Tortoni, el jefe de gabinete, Marcos Peña, descartó algún tipo de irregularidad: “Estamos convencidos de que estos van a ser los comicios más transparentes de la historia. Se han podido agregar muchos centros de distribución de la información”. “Estamos confiados de que hoy vamos a poder evitar ese papelón que hemos tenido muchas veces de esperar hasta las 6 de la mañana para tener los resultados”, destacó.
Cómo funciona
Los telegramas con los resultados se transmitieron en forma electrónica desde las escuelas con conectividad. Cada centro de transmisión contó con un kit compuesto por una netbook, impresora para escaneo y dos routers de comunicación.
Para aquellas escuelas que no tienen Internet, el personal del Correo Argentino llevó los sobres al correo correspondiente donde se cargaron de manera electrónica. Luego, esos datos fueron a la sede del Correo en Barracas y en Monte Grande, donde 1.700 personas contratadas por Smartmatic ingresaron la información de manera manual.
Cada telegrama se procesa dos veces por digitalizadores distintos, en caso de coincidir, la información pasa a un recuento final. Si no es así, se remite a una tercera persona y si sigue la diferencia, se registra como incidencia (datos ilegibles o la cantidad de votos que supere al padrón de la mesa), no se agrega al recuento y se informa a los fiscales políticos en el lugar.
La empresa Smartmatic se impuso en la licitación convocada por el Correo Argentino para realizar el escrutinio de las PASO, elecciones de octubre y posible balotaje en noviembre, por un costo cercano a los 17 millones de dólares

