Tras la visita a Estados Unidos, Massa mira a octubre: define medidas, piensa en la campaña y en "picarla" con Milei
De cara a las elecciones generales, el candidato a presidente de Unión por la Patria delinea su estrategia. Este fin de semana, ultima detalles para el lanzamiento del paquete de medidas que será revelado desde el lunes.
Después de quedar segundo en las PASO, Sergio Massa trazó un orden secuencial en su cabeza: reestabilizar la macroeconomía, atender la micro con lupa en los bolsillos y retomar la campaña, donde planea "picarla" con Javier Milei. Viene de construir su propio puente de dólares para llegar a octubre con capacidad de maniobra si los mercados le juegan una mala pasada y contener la inflación. "La Argentina solucionó sus problemas sola", le marcó al FMI tras el desembolso que aprobó con cuatro meses de demora. A su regreso de Washington, planeaba anunciar medidas para los bolsillos pero, según pudo verificar Grupo Crónica, este fin de semana seguía ultimando las cuentas para la suma fija, las jubilaciones y otros anuncios.
Massa revelará todo el paquete desde el lunes. Ese día estará también en Brasil. Concluida esa etapa, fijó fecha para retomar el modo full candidato. Ya piensa en tácticas para los debates. Si gana, sabe qué cambiaría en el esquema de ministerios. Y un actor relevante del globo al que invitaría a invertir en la región.
Puente made in ArgentinaCuando Massa levanta temperatura interna, se le nota en la voz. Hay asuntos que forman parte del juego geopolítico y los acepta. Pero la "falta de profesionalismo" escapa a su comprensión. Faltaban dos semanas para las PASO y a las 2 am (de Argentina) recibió un llamado de Georgieva: "Está todo listo para la aprobación de la revisión y los desembolsos". Massa informó al presidente Alberto Fernández y a la vice Cristina Kirchner. Con el "ok" comprometido por la máxima autoridad, lo anunció en público ante empresarios. Dos días después otro llamado desde el Norte: "No puedo convencer a mi equipo, no tenemos acuerdo aún".
Es el día de hoy que Massa no puede entender el manejo "poco serio" -como les repitió a sus funcionarios en el Palacio de Hacienda por esos días- del FMI. El vaivén ocurrió cuando ya habían pasado tres meses desde que el presidente estadounidense, Joe Biden, aseguró en la Casa Blanca ante Fernández, Massa y el resto de la comitiva que su gabinete tenía la orden de "construir un puente para que la Argentina llegue a las elecciones" con refuerzos por el daño que causó la sequía. Es decir, un puente de dólares para fortalecer las reservas del Banco Central.
Las primarias fueron el 13 de agosto y del puente no estaban ni las columnas. Así que Massa se propuso demostrar que el FMI ya no es el prestamista de última instancia. El vencimiento de julio lo pagó con yuanes del swap con China y un préstamo de la CAF (La Corporación Andina de Fomento û Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe). Un pago anterior ya lo había afrontado con un préstamo que consiguió de su buena relación con Qatar.
Al día siguiente de la victoria de Milei y sin desembolsos del Fondo, con los bonos argentinos cayendo en el exterior y con los dólares financieros disparándose, el gobierno aceptó una devaluación del 22% de la moneda nacional. Los precios estallaron. Este miércoles, Massa se sentó en una de las oficinas del FMI en Washington con Georgieva y la segunda al mando, Gita Gospinath -encabeza el ala dura de los técnicos del Fondo- y no dejó pasar que, tal cual se los había anticipado, la devaluación es inflacionaria.
Les remarcó cómo el impuesto PAIS demostró ser más útil que el corrimiento del dólar para frenar la especulación y, a la luz de las instantáneas remarcaciones de precios, que "la deva no soluciona nada". "Parece que algunos quedaron heridos por las soluciones que encontramos afuera del Fondo", se le escuchó reflexionar luego a Massa delante de la comitiva.
Tras el 22%, el Fondo se reunió con Milei y con representantes de Juntos por el Cambio. "Fueron más responsables los libertarios cuando les preguntaron si debían hacer el desembolso; la gente de (Patricia) Bullrich volvió a pedir que no envíen nada", le contó a este medio una fuente que participó de la reunión. Allí, Georgieva se permitió contar que le gusta el malbec chileno. Massa le prometió que le iba a mandar una caja argentina, porque "el chileno es ácido". No todos se rieron.
El ojo en los bolsillosCon el desembolso de 7.500 millones de dólares y el cambio fijo del dólar oficial a 350 (más impuestos) hasta el próximo 15 de noviembre, Massa les informó a Georgieva y a Gospinath que por la devaluación habrá medidas económicas para compensar a los trabajadores y jubilados. El plan era anunciarlas a su regreso a Buenos Aires el mismo jueves. Además de la intensa agenda por la que duerme un promedio de cinco horas diarias, el ministro quiso interiorizarse de las cuentas que sacó su equipo durante su estadía en Washington.
Iban a ser entonces el viernes, pero viajó a Córdoba para lanzar la obra "Reversión del Gasoducto Norte" y a Rosario para poner en marcha la agencia regional de la Unidad de Información Financiera (UIF) y dar inicio a la implementación del Sistema de Alerta Automotor que integra SUBE con el 911. Por sobre todo, "faltan definir algunos números", insistieron fuentes del Palacio de Hacienda.
¿Qué se sabe de las medidas? Se trabaja en una suma fija para el sector formal que tendría como tope de aplicación los sueldos hasta 400.000 pesos y rondaría entre 40.000 y 65.000 pesos. Aún no se decidió si será a cuenta de paritarias o no. Tampoco si abarcará a los estatales. Además, el equipo económico afina la letra del decreto para que haya cumplimiento de las empresas. También, la posibilidad de alguna ayuda por si no lo pueden afrontar municipios y las empresas pequeñas.
En la carpeta de medidas figuran, además, una compensación para los jubilados y beneficiarios de AUH y otras asignaciones sociales, también créditos blandos y un monotributo productivo; se estudian alivios impositivos para pymes y beneficios para el campo y la industria. Se esperan novedades sobre una nueva edición del PreViaje.
Hacia adelante, y a nivel local, los más cercanos a Massa saben que ya piensa en su propia reforma de ordenamiento de los ministerios en caso de ganar. Les habla de "verticalizar" cada cartera como cuando él ingresó a Economía. También de "nombres nuevos".
Conmigo no, MileiEl lunes 1º de septiembre, Massa tiene fecha para retomar el modo full campaña. Con el FMI corrido de la carrera hacia la Casa Rosada, hay entusiasmo en el massismo porque la ciudadanía conozca por fin al candidato presidencial de Unión por la Patria sin "el perno" encima, enfocado en la conquista del electorado. Saben que la contienda principal la tienen con Milei.
A punto tal que se preparan para "picarla" de acá a octubre. Las tácticas que planea con su equipo de comunicación para el debate presidencial del 1º de ese mes prometen una función digna de pochoclos. "¿Él nos va a venir a decir casta a nosotros? Esperen al debate. Yo los conozco a todos los que tiene en su espacio. Sé cómo llegaron hasta acá", les promete a sus armadores según pudo reconstruir este medio. Se planean varias tomas de judo donde se usa el peso del oponente a favor en la contienda: "Esperen", les insiste.

