Con una compensación económica, pero sin acuerdo respecto de la denuncia de trabajo en negro, Carlos Triaca -hermano del ministro de Trabajo, Jorge- cerró ayer el capítulo del polémico despido de Sandra Heredia de su trabajo como casera de la quinta familiar en Boulogne, buscando acallar las denuncias de la ex empleada, que tienen en jaque la continuidad del funcionario al frente de la cartera laboral.

Cabe recordar que, tras recibir un audio con furiosos insultos por parte del ministro de Trabajo, Sandra Heredia fue despedida días después del trabajo que realizaba en la quinta de la familia Triaca. Allí realizaba todo tipo de tareas domésticas, e incluso cumplía el rol de anfitriona y secretaria cuando el funcionario organizaba reuniones de trabajo en el lugar, algo que era habitual.

Más allá del repudiable audio con insultos, por el que Triaca pidió disculpas públicamente, la denuncia de la ex casera tomó otro grosor cuando declaró ante los medios que trabajó durante tres años en negro, desde 2012 hasta 2015. "Me pusieron en blanco veinte días antes de las elecciones", dijo en aquel entonces. Luego trascendió su recibo de sueldo, que confirma que fue "blanqueada" el 1º de octubre de ese año.

En el acta del acuerdo firmado ayer, cuyo monto no se hizo público -Heredia reclamaba más de medio millón de pesos-, se mantiene esa disputa, pero la ex casera "desiste de cualquier nueva presentación judicial". Allí refiere que ella comenzó a trabajar en 2012, mientras que el hermano del ministro aseguró que la relación comenzó en 2015.

¿Y el SOMU?

Lo peor de la denuncia de Sandra Heredia llegó después. La mujer relató que trabajaba como delegada del SOMU, el gremio de trabajadores marítimos que -tras groseras irregularidades- fue intervenido por el gobierno nacional. "Yo trabajo en la delegación de San Fernando. Pero si me necesitaban en la quinta tenía que largar todo y salir volando para allá", aseguró Heredia, lo que motivó severos cuestionamientos al funcionario, que incluyen una denuncia penal.

El escándalo creció cuando Triaca confirmó que la habían designado en el cargo "porque era una persona de confianza, y leal", pero sin ningún tipo de méritos ni pasos formales. Al mismo tiempo, se supo que el abogado del ministro -y a su vez, su cuñado- también tenía un cargo con un cuantioso sueldo en la entidad gremial, supuestamente intervenida para "sanear sus cuentas". "Las designaciones son más de 200", agregó Heredia, quien involucró al jardinero y a otros empleados de la quinta de la familia, algo que luego fue confirmado.

Las investigaciones contra el ministro llegaron también a la Oficina Anticorrupción, que analiza las designaciones.

Respaldo público

Pese a la falta de aclaraciones respecto del trabajo en negro y el irregular nombramiento de Heredia en el SOMU, el ministro de Trabajo fue respaldado públicamente por las más altas esferas del gobierno nacional.

Sin embargo, se le pidió adelantar sus vacaciones para correrlo del ojo público, y no se descartaba un recambio en el área, en un momento clave y de máxima tensión con los gremios.