Un gran fracaso que explica el otro

La gestión económica es negativo en todos los indicadores: desde pobreza y desocupación hasta endeudamiento, caída de reservas y consumo. 

Jorge Cicuttin
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1 de 4 |Alfonso Prat Gay.
2 de 4 |Luis Caputo.
3 de 4 |Nicolás Dujovne.
4 de 4 |Hernán Lacunza.

Por Jorge Cicuttin 
@jorgecicu 

El fracaso en su gestión económica explica el fracaso electoral de Mauricio Macri. El Presidente saliente culmina sus cuatro años de gestión con todos indicadores negativos, desde pobreza y desocupación hasta endeudamiento, caída de reservas y consumo. Nada bueno queda en materia económica.

Macri asumió en diciembre de 2015 cargado de promesas y optimismo. La inflación era "lo más fácil" de solucionar, iban a "sobrar dólares", ningún trabajador pagaría el Impuesto a las Ganancias, vendría una "lluvia de inversiones" y se llegaría "a la pobreza cero". El optimismo inicial pasó para un eterno "segundo semestre" y las promesas cayeron bajo la explicación de "la pesada herencia" que dejó el kirchnerismo.

A toda orquesta

A poco de asumir, Macri anunció una batería de medidas que cortaban abruptamente con la política económica del anterior gobierno. Se eliminaron las retenciones a las exportaciones de cereales, oleaginosas y la minería -excepto por la soja, que tendría un recorte gradual-; se subieron las tasas de interés unos 10 puntos para competir contra la demanda de dólares, y se terminó con el cepo cambiario, incluidos la inmovilización del 30% a las inversiones extranjeras y el requisito mínimo de permanencia en el país durante un año. Esto, se dijo, era un paso necesario para que "llovieran las inversiones".

Se ufanaba Macri de contar con "el mejor gabinete de ministros de los últimos cincuenta años". Decidió no tener un ministro de Economía fuerte y atomizó las decisiones en esa materia. Estaba Alfonso Prat Gay en Hacienda y Finanzas, Francisco Cabrera en Producción, Ricardo Buryalle en Agroindustria y Juan José Aranguren en Energía.

Ninguno de los nombrados llegó al final del mandato. Una de las estrellas de este "dream team", Aranguren -entonces presidente de la filial argentina de Shell-, fue el que llevó adelante una de las medidas más polémicas y dañinas de la gestión Macri: dolarizar las tarifas de los servicios y liberar el precio de los combustibles.

El fenomenal aumento de las tarifas de los servicios públicos, junto con la quita de subsidios, aportó a generar inflación y a poner contra las cuerdas a pequeñas y medianas empresas, comercios y al ciudadano en general. Una señal del desastre que se gestaba y que Macri no atendió.

Que la inocencia les valga

Tras ganar las elecciones legislativas, en parte fruto de una "primaverita económica", el 28 de diciembre de 2017 -Día de los Santos Inocentes- el equipo económico da una extensa conferencia de prensa -duró dos horas- en la Casa de Gobierno. Marcos Peña, Nicolás Dujovne, Luis Caputo y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, anunciaron el cambio en la meta de inflación para 2018, que pasa de una banda de 8% a 12% al 15%. Finalmente fue del 47,6%.

Muchos ven allí el comienzo de la crisis económica de 2018, que se extendió hasta el final del mandato. Federico Sturzenegger -quien luego dejó su cargo- explicó después que Marcos Peña fue el responsable de obligarlo a bajar las tasas de interés para darle aire a la actividad -propuesta de su número dos, Mario Quintana-, lo que en su opinión fue el puntapié inicial de la debacle económica.

Para Sturzenegger, "llevó a una serie de crisis sucesivas que se prolongaron hasta las elecciones casi dos años más tarde". El año 2018 fue terrible. Alta inflación, aumento del desempleo y la pobreza, un consumo en picada que llevó al cierre de comercios e industrias y falta de crédito exterior. Por todo esto, Macri tomó una decisión que había rechazado ante Daniel Scioli en el debate presidencial 2015.

La amiga Christine

Y llegaron las "turbulencias" externas, que se sumaron a los serios problemas internos -el dólar subió un 12% en una semana-, entonces, el 8 de mayo de 2018, Macri intentó calmar las aguas con un mensaje de apenas tres minutos donde anunció que se había comunicado con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, para comenzar negociaciones de una línea de asistencia financiera.

Y la deuda creció y creció y nada mejoró. De hecho, la Argentina increíblemente está prácticamente en default y las nuevas autoridades del FMI se negaron a entregar más fondos hasta que asuma el nuevo gobierno. Macri se va dejando una economía desastrosa, una deuda monumental y una verdadera crisis social. Llegó pidiendo que lo juzgaran por cómo bajaba la pobreza al final de su mandato. Se va con unos cinco millones de nuevos pobres en el país.

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