Una filmación de Evita rescatada varias décadas después
Es un corto de seis minutos que se grabó para el cine en 1938. Es probablemente el primer trabajo de Duarte frente a las cámaras y, según los especialistas, la única publicidad que protagonizó.
Hace poco más de dos años, se dio a publicidad una copia de una publicidad perdida protagonizada por una muy joven María Eva Duarte, que por cierto formó parte de su currículum actoral.
Aunque Eva no llegó a tener una carrera actoral muy prolífica, sí compartió con varios colegas de su época el hecho de dar sus primeros pasos en publicidades para cine, como fue el caso de “La luna de miel de Inés” (1938), que resurgió de un archivo privado y fue reseñada por el coleccionista y divulgador de cine Fernando Martín Peña.
Contó el también crítico e investigador que la pieza de seis minutos fue omitida en la mayor parte de los textos sobre la vida artística de quien fuera la primera dama de Juan Domingo Perón. Es más, aseguró que aparece mencionado recién en 2002 por Noemí Castiñeiras en “El ajedrez de la gloria: Evita Duarte actriz”, como parte de “una serie de trabajos publicitarios”.
Fue con probabilidad el primer trabajo de Duarte frente a las cámaras y, según los especialistas, de seguro fue la única publicidad fílmica que la tuvo como protagonista, aunque como modelo gráfica sí realizó diferentes campañas.
La copia de 35 milímetros sobrevivió gracias a los hermanos Sergio y Tito Livio La Rocca, hijos de Alberto La Rocca, quien fuera director de la distribuidora I.N.C.A. Films de la Argentina entre 1936 y 1938, explicó Peña en un artículo publicado por Página 12 en mayo de 2021.
Si bien los hermanos aseguran desconocer la procedencia de la pieza, se presume que proviene del acervo de su padre. La preservaron hasta 2019, cuando se la acercaron a Peña a través de una amiga común, la productora, realizadora y artista gráfica María Verónica Ramírez. A pesar de su nombre, “La luna de miel de Inés”, el corto no relata en sí ese momento mágico que sucede tras el matrimonio, sino más bien una escena hogareña al regreso de esta.
Los únicos protagonistas son Eva Duarte, como Inés, y Claudio Martino, como Ernesto, su flamante marido, quien llega a su casa desde el trabajo para almorzar y que espera tener todo listo para sentarse a la mesa.
“¿Qué dice mi flamante cocinerita?”, la saluda.Ella presenta el plato: buñuelos con mayonesa de langostinos, pero allí se presenta el primer problema: Ernesto reniega porque no están hechos con aceite de oliva.
Ella se angustia y comienza a sollozar. En una clásica escena de entonces, él recrea la imagen de su madre como la máxima autoridad en la cocina y le recomienda que se asesore con ella, ya que conoce sus gustos.
El regresa a su oficina, y la joven Eva o Inés pide ayuda telefónica a su mejor amiga, Carmen. Con el anochecer, Ernesto vuelve a su domicilio y para su disgusto no siente olor a comida al ingresar y tiene hambre.
Para su sorpresa, Inés le presenta platos que esta vez sí le apetecen y él imagina que su mamá tuvo que ver con ese aprendizaje, pero ella lo niega. Entonces, lo lleva a la cocina para mostrarle su secreto: el aceite Olavina. “¿No es aceite de oliva?”, dice él.
Y ella responde: “No, pero tiene elmismo sabor y al cocinar no produce humo ni olor”. Es entonces cuando el corto toma otra dirección y ambos miran a cámara. “Como ustedes han visto, señoras, este aceite me ha sacado de apuros”, dice Inés. Fin.
La pieza, filmada en nitrato, debió ser restaurada por el propio Peña gracias a una iniciativa del Museo Evita y el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Eva Perón, con el apoyo de Mecenazgo Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. El trabajo se concluyó en agosto de 2022.

