El próximo miércoles, el abogado Alejandro Vandenbroele, señalado como el testaferro de Amado Boudou, se presentará ante el juez Ariel Lijo para declarar en la causa por enriquecimiento ilícito contra el ex vicepresidente.

Vandenbroele figura como titular del fondo de inversión The Old Fund, que adquirió el 70% de la imprenta Ciccone Calcográfica, en una operación que -según la acusación de Lijofue ideada por Boudou, como supuesto jefe de una asociación ilícita junto a su socio, José María Núñez Carmona, para quedarse con contratos estatales para la impresión de moneda nacional.

Vandenbroele -quien supuestamente le pidió al gobierno un millón de dólares para comprometer a Boudoutambién está acusado de ser parte los “hechos criminales” para el lavado de activos, al menos en tres ocasiones bien determinadas, según la resolución del juez.

Los tres hechos son: el blanqueo de siete millones de pesos que hizo Núñez Carmona -fondos que no podía justificar-, la incorporación tardía y sin justificación de 80.000 dólares en la declaración jurada de Boudou y la compra del departamento por 120.000 dólares de Agustina Kämpfer, que no tenía ingresos que justificaran ese monto.

Al presunto testaferro se lo cita a indagatoria, acusado de montar la estructura de la asociación que estaba conformada por Boudou y Núñez Carmona. Así es que deberá explicar varias operaciones financieras en las que se lo involucra y que fueron “beneficiosas para Boudou”, quien, por su parte, aseguró no conocer personalmente a Vandenbroele.