La diabetes se produce por dos causas relacionadas con la insulina y se instala, en algunos casos, como una enfermedad crónica. Por un lado, se genera a consecuencia de que el páncreas no produce insulina, que es la hormona que se encarga de regularizar el azúcar en la sangre.

Y, por el otro, cuando el organismo no utiliza con eficacia la insulina que produce. Y, dentro de los tres tipos principales de Diabetes, está la tipo 1, tipo 2 y la gestacional, que es la que, inevitablemente, preocupa a las mujeres durante las cuarenta semanas que dura el embarazo.

 

Su presencia no se hace notar y hay que prestarle especial atención a aumento considerable de sed y a la necesidad de orinar con una frecuencia que no es lo habitual, ya que no produce síntomas perceptibles y de rápida detección.

Quienes están embarazadas, requieren de mayores controles médicos que los habituales, para chequear si la salud de la futura mamá se mantiene equilibrada como así también la del bebé en camino, para evitar que sufra cualquier tipo de inconveniente. En el último trimestre de la gestación, los estudios y consultas médicas deben intensificar con el fin de llevar un control de la azúcar sanguínea.

 

En algunos casos, esta Diabetes Gestacional desaparece después de dar a luz al bebé, y parece ser un problema resulto. Sin embargo, no es tan así. Porque quienes la tuvieron durante el crecimiento del bebé en la panza, correr el riesgo de desarrollarla, tiempo después, también a lo largo de su vida.

Quienes tiene mayor riesgo de que se desarrolle durante las semanas de formación del bebé son las mujeres que tienen sobrepeso y obesidad, con falta de actividad física, con Diabetes Gestacional Previa o Prediabetes, quienes sufren el Síndrome del Ovario Poliquístico, diabetes en un familiar cercano y quienes tienen que dar a luz en un parto previo a un nene o nena con 4,100 kg o más.

En algunos casos, se puede producir la muerte fetal intrauterina, antes del nacimiento o con el bebé ya nacido y con poco tiempo de vida, por es tan importante el control médico y la realización de estudios correspondientes. Y los niños nacidos tienen mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2 en el futuro como así también obesidad.

Alimentos recomendados que ayudan a controlar la diabetes estacional

Los cítricos (naranjas, mandarinas, kiwi y pomelo) refuerzan el sistema inmunitario, cereales integrales (arroz integral, avena, pasta de trigo), ayuda controlar los niveles de azúcar en sangre. El pescado azul es nutritivo y rico en ácidos grasos, lo que provee hierro y vitaminas.

En tanto, las hortalizas y todas las verduras verdes (espinaca, acelga, apio, zanahoria, variedad de lechugas) aportan minerales y también tienen sustancias beneficiosas. Si se trata de frutas, los tomates (que es considerado un fruto por mas que lo usemos para preparaciones saladas), cerezas, fresas y frambuesas, favorecen la digestión.

 

Los frutos secos, en especial las nueces, aportan una dosis extra de magnesio y fibra. Y tanto el yogurt como la leche desnatada brindan calcio al organismo y permiten mantener el equilibrio de la flora intestinal.Pero lo que no podés consumir, bajo ningún concepto, son los helados, la miel, la azúcar refinada, leche condensada, productos de pastelería, platos precocinados, caramelos y chocolates y bebidas azucaradas.