La Navidad es una época del año colmado de vivencias intensas, encuentros e ilusión. Todas estas experiencias provocan que las emociones estén a flor de piel en niños y adultos. Por más que, en un primer momento, se suele asociar la Navidad con emociones positivas, es muy frecuente que también aparezcan emociones negativas.

Entre las emociones positivas más frecuentes podemos mencionar la alegría, ilusión, sorpresa, amor... y las negativas: tristeza por los que no están, desilusión por no cumplirse las expectativas, frustración cuando terminan estas fechas.

También, en esta fecha, numerosas familias sienten obligación de reunirse, y, algunos miembros no se sienten cómodos o reviven antiguas heridas y sentimientos. Los niños, como los adultos, experimentan estas emociones, aunque lo suelen hacer de manera más intensa.

Los acontecimientos que pueden generar que las emociones surjan con facilidad pueden ser los recuerdos de otras Navidades vividas, sobre todo las de la niñez, la expectativa por hacer y recibir regalos, la vivencia de los ritos y símbolos navideños, las comidas y cenas familiares, los besos y abrazos de familiares, amigos y seres queridos.

¿Cómo hago para manejar las emociones en Navidad?

  1. Expresá tus emociones y ayudá a que los demás también las expresen. Los sentimientos y emociones son algo natural y forman parte de lo que somos. Es sano expresarlas y poner nombre a lo que nos sucede por dentro.
  2. Mantené tus rutinas. En estos días solemos estar abrumados de citas, reuniones, encargos y tareas, además del tiempo que llevan las propias celebraciones. A pesar de que naturalmente hagas cosas distintas, tratá de mantener ciertas rutinas. Aparte de los días de las fiestas o el día que tengamos alguna actividad programada o celebración, mantené los horarios de ir a la cama, comidas, etc.
  3. Intentá realizar actividades que te ayuden a desconectar y relajarte. Como paseos al aire libre, lecturas, ver una película.
  4. Prestá atención a los celos. Si hay nenes en casa se deben evitar situaciones que alimenten los celos. Hay que dedicarles un tiempo y espacio a cada uno de ellos. En el caso de que aparezcan los celos, a veces es inevitable, lo trataremos con naturalidad, evitaremos forzarles para que los repriman.
  5. Recordá con alegría a los que nos están y procurá traer a tu memoria los buenos momentos con ellos.
  6. Tené paciencia con todos durante estos días y no ahorres en muestras de amor.