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Artritis reumatoidea: ¿Cómo se la diagnostica y cuál es su tratamiento?

La artritis reumatoidea es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune de causa desconocida que afecta, principalmente, a las articulaciones, aunque además puede comprometer otros órganos del cuerpo humano.

El paso de los años trae un importante desgaste al organismo y, con esto, comienzan a aparecer afecciones y enfermedades de todo tipo, como la artritis reumatoidea, que en Argentina afecta a unas 400 mil personas.

La artritis reumatoidea (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune de causa desconocida que afecta, principalmente, las articulaciones, aunque puede comprometer otros órganos del cuerpo, y sus síntomas son progresivos: la rigidez por la mañana, dolor e hinchazón articular (manos, pies, rodillas, tobillos y codos) dominan el cuadro; algunos presentan, además, debilidad generalizada, fatiga y fiebre.

La rigidez mejora con el movimiento y actividad física, y empeora con el reposo prolongado. En tanto, se estima que, en nuestro país, afecta a unas 400.000 personas, y la estadística a nivel mundial calcula un impacto de entre el 0,5% y 1% de la población (más de 20 millones). Si bien es más frecuente en las mujeres de entre 20 y 50 años, también la padecen los hombres y niños pequeños. Se trata de una enfermedad que trae consigo comorbilidades asociadas, como diabetes e hipertensión, por ello los especialistas destacan la importancia de un abordaje multidisciplinario.

Un punto a destacar es que hasta ahora se desconoce con exactitud la causa de esta patología, aunque se sabe que está vinculada con el sistema inmune. Este sistema es el encargado de proteger al organismo ante factores desconocidos y/o agresivos, por eso reacciona ante infecciones, traumas, órganos trasplantados, entre otros.

Opinión destacada sobre artritis reumatoidea

En los pacientes con artritis reumatoidea, el sistema está alterado y deja de reconocer algunos tejidos; en consecuencia, produce una respuesta inflamatoria defensora contra ellos y así es que aparecen el dolor, hinchazón y rigidez en las articulaciones.

La progresión de la enfermedad limita a quienes la padecen e impacta en su calidad de vida. La rutina de los pacientes se ve afectada cuando el diagnóstico y abordaje terapéutico se demoran: muchos deben faltar al trabajo, reorganizar sus responsabilidades o pedir ayuda a otros para llevar adelante sus actividades diarias.

Con relación a este tema, el doctor José Luis Velasco Zamora (M.N. 85.109) relató que "el dolor y la discapacidad asociados a la artritis reumatoidea pueden afectar el trabajo y la vida familiar de una persona. La depresión y ansiedad son frecuentes, al igual que los sentimientos de impotencia y autoestima baja. El grado en que la enfermedad afecta las actividades diarias va a depender en parte de cómo se sobrelleva. También afecta al círculo más íntimo del paciente, ya que todos deben aprender a convivir con la discapacidad de la persona que la padece y ayudarlo psicológicamente".

Argentina cuenta, en la actualidad, con un abanico de opciones terapéuticas aprobadas y entre ellas se encuentran: medicamentos modificadores de la enfermedad, terapias biológicas y tratamientos orales, inhibidores de JAK, con un buen margen de seguridad y eficacia clínica.

¿Cómo se diagnostica a la artritis reumatoidea?

El diagnóstico se realiza a través del examen clínico del reumatólogo, que debe confirmar la presencia de artritis con la ayuda de estudios de sangre y de radiología y/o ecografía. Por ello es importante la consulta inmediata al médico ante la presencia de dolor, rigidez y/o hinchazón articular, para que la enfermedad sea enfrentada a tiempo, ya que cuanto antes se realiza el diagnóstico, el pronóstico es mejor, ya que el tratamiento se inicia a tiempo y la inflamación y el daño articular pueden detenerse.

"Es fundamental recibir un diagnóstico precoz y el inicio de un tratamiento adecuado cuanto antes, para prevenir el daño y discapacidad física; y preservar la salud psicosocial del paciente. Tratando a tiempo la enfermedad y realizando controles periódicos, la calidad y expectativa de vida pueden no verse alteradas y la persona puede realizar sus actividades diarias sin mayores dificultades", sostuvo Velasco Zamora.

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