Recientemente descubierta, ya genera alarma internacional en la comunidad científica y en los estados de todo el mundo. La subvariante de Ómicron llamada BA 2.75 fue localizada en India hace dos meses y ya se propagó alrededor de 10 países en todo el globo.

Desde su llegada, el Covid-19 ya se llevó la vida de 6,34 millones de personas en todo el mundo, con la consecuente descubierta de variantes y subvariantes que juegan a esquivar la capacidad inmunológica de las vacunas.

Luego de la potente llegada de la subvariante BA.2 desprendida de la originaria Ómicron BA.1, hace menos de 60 días que la Organización Mundial de la Salud descubrió y sigue bien de cerca a una nueva mutación, que ya tomó alcance en India, Australia, Canadá, Japón, Alemania, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos, apareciendo en 80 secuencias en todo el planeta.

 

En cuestión de semanas, se ha transformado en la variante con cinco veces más potencia de contagio que Ómicron 5, y considerada a su vez 17 veces más rápida para difundirse que las anteriores variantes, aunque al momento se han detectado alrededor de 40 casos. 

Se trata de "una subvariante de las llamadas de segunda generación de Omicron" y tiene "secuencias limitadas que admiten ser analizadas. Pero esta subvariante parece tener pocas mutaciones en la proteína Spike y por supuesto tiene la llave del virus" para ingresar a la célula, explicó Soumya Swaminatahn, jefa científica de la OMS en la India

Según la especialista, todavía hace falta mayor marco de investigación para estudiar su capacidad de contagio y letalidad: “Es temprano para saber si esta subvariante tiene propiedades para una invasión adicional inmune. Esto aún no lo conocemos, tenemos que esperar qué es lo que diga el Comité de Científicos de la OMS, que está analizando todos los datos en todo el mundo”, señaló la científica.

El Covid-19 ya se llevó la vida de 6,34 millones de personas en todo el mundo.

Además, Swaminatahn indicó que la subvariante tienen características y propiedades diferentes a las anteriores y suficientes para que “la veamos con inquietud”, reflejado en su aparentemente rápida propagación por una amplia zona geográfica. Esta es la primera vez que una variante de segunda generación de Omicron se extiende a múltiples regiones.

El nuevo coronavirus posee otras mutaciones respecto a Ómicron 5 en su superficie externa: dos de ellas están estrechamente asociadas a cambios significativos en la estructura proteica de la proteína Spike, según lo indicó Lipi Thukral, un importante científico indio especializado en genomas.

Dichas palabras del profesional, demostrarían que Ómicron BA. 2.75 infecta a personas ya vacunadas o que sufrieron la enfermedad y se curaron: “Al momento no hay informaciones para detectar si la subvariante tiene el potencial de causar infecciones graves”, aclaró Thukral. En tal sentido, los primeros estudios indican que la mayor eficacia en los contagios no se traduce en el incremento de patologías graves. 

 

Desde sus redes sociales, Oscar Cingolani, profesor argentino de Medicina y director del Centro de Hipertensión Arterial y de la Unidad de Cuidados Críticos (UCC) Cardiovasculares del Hospital Johns Hopkins, se expresó al respecto y dijo que “uno de los motivos de preocupación sobre esta variante es la mutación G446S, la cual experimentalmente se sabe esquiva neutralización inmune”. Además, aclaró: “Aún no hay motivo de alarma. Se la observa de cerca”.

Para Shay Fleishon, del Laboratorio Central de Virología del Centro Médico de Sheba, en Tel Hashomer, Israel, la nueva subvariante es “alarmante”, aunque sería demasiado apresurado decir que es la próxima “variante dominante”.

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