ENOLOGÍA

Día Internacional del Cabernet Sauvignon: ¿Por qué se conmemora a este tipo de vino cada 29 de agosto?

Es una variedad cuya uva tinta viene desde la zona francesa de Burdeos, y el origen de la misma nace del cruce natural del Cabernet Franc y Sauvignon Blanc, convirtiéndola en una de las más requeridas en el mercado. 

Para aquellos amantes del buen vino, este 29 de agosto es una fecha especial, ya que se celebra el Día Internacional del Cabernet Sauvignon como se lo hace el último jueves de este mes del año. Esta fecha fue establecida en 2010 para rendir homenaje a una de las variedades de uva más prestigiosas y plantadas en el mundo.

El Cabernet Sauvignon es una variedad de uva tinta originaria de la región de Burdeos, en Francia. Su origen se remonta a un cruce natural entre las variedades Cabernet Franc y Sauvignon Blanc. Esta cepa es conocida por su resistencia y capacidad de adaptación a diferentes climas y suelos, lo que la ha convertido en una de las más cultivadas a nivel mundial.

 

Los vinos elaborados con Cabernet Sauvignon se caracterizan por su cuerpo completo y estructura robusta. Presentan una alta concentración de taninos, lo que les otorga una gran capacidad de envejecimiento. En nariz, suelen destacar aromas a frutas negras como ciruelas, moras y grosellas, acompañados de notas secundarias de vainilla, chocolate y especias, especialmente si fueron envejecidos en barricas de roble.

¿Por qué un Cabernet Sauvignon puede ser distinto según la bodega?

Las diferencias entre los vinos Cabernet Sauvignon de distintas bodegas pueden ser notables debido a varios factores. El terroir, que incluye el clima, suelo y altitud del viñedo, tiene un impacto significativo en el sabor del vino. Esta variedad está presenta en la mayoría de las provincias vitivinícolas, pero Mendoza tiene la mayor cantidad de Cabernet Sauvignon del país.

Cada bodega emplea técnicas de vinificación únicas, que pueden incluir variaciones en la fermentación, el uso de levaduras específicas y el tiempo de maceración. Estas diferencias influyen en la textura, taninos y aromas del vino. 

Además, el tipo de barrica utilizada para el envejecimiento y el tiempo que el vino pasa en barrica también afectan su perfil. Un Cabernet Sauvignon envejecido en roble francés puede tener notas de vainilla y especias, mientras que uno envejecido en roble americano puede presentar sabores más dulces y de coco.

 

Las prácticas agrícolas, como el manejo del viñedo, riego y cosecha, también juegan un papel crucial. Algunas bodegas optan por prácticas orgánicas o biodinámicas, lo que puede influir en la pureza y la expresión del vino.

Finalmente, el estilo y la filosofía del enólogo pueden marcar una gran diferencia. Algunos enólogos prefieren un estilo más moderno y accesible, con vinos frutales y suaves, mientras que otros optan por un estilo más tradicional y estructurado, con vinos que requieren más tiempo de envejecimiento en botella para alcanzar su máximo potencial.

¿En qué copa de toma el Cabernet Sauvignon?

Para disfrutar plenamente de esta variedad, es importante elegir la copa adecuada. Aquí están las características principales:

Tamaño: La copa de Cabernet tiene un generoso tamaño que permite que el bouquet se desarrolle en su totalidad. Su cáliz de gran volumen ayuda a liberar adecuadamente todos los aromas de esta variedad de uva. Aunque es grande, hay algunos modelos aún más amplios, como las copas de Burdeos.

Forma: Tiene un cáliz abombado que se va espigando hacia la parte superior de la boca. Esta forma crea una cámara donde se concentran todos los aromas. Además, dirige la entrada del vino correctamente, lo que la hace ideal para variedades más ácidas y menos tánicas.

Diámetro: Es holgado, especialmente en la zona baja del cáliz. Esto permite que el vino tinto tenga suficiente espacio para oxigenarse correctamente. La parte alta de la copa, donde se sitúa la boca, se va estrechando, lo que asegura que el vino alcance primero la zona más amplia de la lengua.

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