Ómicron: preocupación por los grupos que podrían generar nuevas cepas y mutaciones del virus
Recientes investigaciones realizadas indicaron que el surgimiento de Ómicron y otras variantes pueden relacionarse con afecciones que tienen individuos con sistemas inmunes débiles. ¿Qué enfermedades se ven comprometidas?
La propagación de la variante Ómicron por todo el mundo hizo pensar que sería el fin de la pandemia, sin embargo, algunas investigaciones y hasta la Organización Mundial de la Salud cree que seguirán surgiendo nuevos conmutadores que estarían vinculados a enfermedades preexistentes en los individuos.
Ómicron fue catalogada como la "variante más contagiosa" debido a la veloz propagación que tomo en todos los países. La preocupación por esta variación deriva de que se considera que alrededor de 50 similitudes, al menos 30 de ellas comparten la misma proteína de espiga (es lo que permite que el virus se siga reproduciendo) y otras son completamente distintas a la original.
Uno de los casos recientes es la variante BA2, que ya fue nombrada como "la sigilosa" porque no se detecta con la prueba rápida y tiene pocos síntomas. Como ella, hay muchas más investigaciones. "Esta pandemia está lejos de terminar, esto se debe a las altas tasas de contagio de Ómicron y es probable que se generen nuevas variantes muchas más fuertes", explico Ghebreyesus, titular de la OMS.
La replicación de los virus es un proceso normal, ya que no son estáticos. En el organismo de una persona, la infección funciona como una fotocopiadora, que va reproduciendo el contenido. Sin embargo, "las copias" pueden fallar y así se genera una serie de contactos que pueden ser incluso más resistentes que la variante madre.
Según los estudios realizados por la Universidad de Stellenbosch y la Universidad de KwaZulu-Natal, los virus pueden mutar con facilidad en las personas con sistemas inmunes debilitados como puede ser el VIH/Sida. Estas nuevas cepas podrían ser resistentes a las vacunas y serian más contagiosas.
El nuevo análisis se llevó el caso de una mujer sudafricana de 22 años portadora de un VIH y la cual no llevó un tratamiento riguroso. La sorpresa de los científicos fue que el SARS-CoV-2 estuvo activo durante nueve meses en el organismo de la joven. Según los datos recolectados, el tiempo que estuvo la infección en su cuerpo pudo desarrollarse por lo menos 21 mutaciones de las cuales 10 tienen la proteína de espiga del virus, la cual le permite replicarse.
En organismos con sistemas impermeables en correcto funcionamiento, los virus no llegan a "copiarse" tantas veces y tampoco duran en el cuerpo más de unas semanas. Las personas que hospeden al virus del Covid durante mucho tiempo pueden transformarse en creadores de nuevas cepas más peligrosas.
El virus de la inmunodeficiencia humana, VIH, ya se llevó a más de 32 millones de personas en todo el mundo. La enfermedad, caracterizada por atacar al sistema inmune, deja expuesta a los individuos a enfermedades graves que pueden matar o generar secuelas permanentes. Por eso desde el principio de la pandemia se esperó al sida como factor de riesgo y hoy lo que piden los investigadores es el tratamiento adecuado para que no haya posibilidad de que el virus de SARS-CoV-2 mute.
Teniendo en cuenta estos estudios, podría ser una explicación coherente para comprender el surgimiento de tantas nuevas cepas. Así como se considera al VIH/Sida como factor para la reproducción del virus, hay otras enfermedades e infecciones que se están estudiando como posibles reproductoras de nuevas cepas.
Por otro lado, La Organización Mundial de la Salud insiste en que la vacunación de la población es un elemento vital para prevenir los efectos graves del covid-19 sobre todo en aquellas personas con sistemas inmunes débiles.

