INFLACIÓN

Preocupación en los kioscos: caen los "gastos hormiga" y crece la venta de segundas marcas

Los comerciantes apuestan a las promociones para atraer a los clientes. Cuánto los afectan las grandes cadenas y por qué ya no se suele dar caramelos de vuelto. 

Por Francisco Nutti
@franNutti

Salirse de la rutina para comprar en un kiosco ya se piensa dos veces si se tiene en cuenta que los snacks, las golosinas y los cigarrillos están cada vez más caros. Sin embargo, los comerciantes han optado por apostar fuerte a las promociones y a la venta de segundas marcas para atraer a los clientes, quienes en los últimos años caminan más las calles para buscar precio y ya no realizan tanto "gasto hormiga"

 

En recorrida por diferentes kioscos de Capital Federal, Crónica pudo constatar que en casi ninguno falta los carteles de oferta: "La situación está difícil, con la inflación todo se fue de las manos entonces lo que más vendemos son promos, que es lo que más se pide", señaló a este medio Claudio Páez, dueño de Dulcemente, ubicado en avenida Rivadavia al 3849, entre Salguero y Medrano, en el barrio porteño de Almagro. 

De acuerdo al relevamiento, los alfajores triples de primeras marcas ya alcanzan los $180, mientras que los simples superan los $100. A su vez, uno de segunda o tercera línea es posible conseguirlo a no más de $40 en tamaño pequeño y de $70 en tamaño grande. En tanto que la lata de 354 ml de una reconocida gaseosa cola no baja de los $150, por lo que si se la acompaña con una golosina, se estaría desembolsando más de $300, un "gustito" demasiado caro para los miles de argentinos a los que el sueldo no les alcanza.

Preocupación en los kioscos: caen los "gastos hormiga" y crece la venta de segundas marcas
El 2x1 es un clásico en estos lugares, que buscan recaudar a través de las promociones.

Los chocolates gigantes de firmas internacionales no se quedan atrás. Son los que menos se comercializan y oscilan en los $600, mientras que algunos más "premium" con avellanas o galletitas, rondan en los $700.

"Las terceras marcas se están posicionando con mucha fuerza y han hecho que las primeras ya no coticen tanto. Cayó la venta de alfajores hisóricos y los clientes ya no se suelen llevar los chocolates grandes ni bombones. Se buscan productos parecidos pero más baratos. La gente bajó de categoría", aseguró Páez. 

Los "gastos hormiga" se controlan más

"10 años atrás, cada vez que se entraba a un kiosco para comprar cigarillos o alguna gaseosa, la mayoría de los clientes se terminaba llevando alguna golosina o un snack, pero ante la crisis económica y la especulación financiera, eso ya no sucede tanto", explicó Marcelo, kiosquero del barrio de Palermo.

En ese marco, Ernesto Acuña, delegado de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), y quien tiene su kiosco en Villa Urquiza, señaló que sacó la carga del pase para viajar en transporte público porque no le dejaba nada. "Antes cargaban diez y cuatro te compraban, hoy cargan diez y te compra uno, no sirve porque la rentabilidad es nula. La gente no tiene un mango, carga la tarjeta y chau", expresó.  

La cercanía, otra crisis

"Tenemos otra crisis que es la de cercanía. Si yo tengo un kiosco de toda la vida y viene una cadena se me pone al lado, te despedaza, porque las cadenas tienen otra espalda, otra política, quieren hacerte fundir para ser ellos los líderes de la zona", dijo Páez. 

Asimismo, su colega Acuña coincidió: "la ley de proximidad es importante. Presentamos un proyecto de ley para que no te pongan un kiosco a menos de 100 metros porque de lo contrario, todo conduce a la desaparición del kiosco en la ciudad de Buenos Aires".

Preocupación en los kioscos: caen los "gastos hormiga" y crece la venta de segundas marcas
Muchos colocan sobre una mesa las promociones para llamar la atención de los clientes.

Hace unos días, UKRA, difundió un flyer en el que visibilizaron la penosa realidad: Los Kioscos de Barrio están desapareciendo. Las cadenas de kioscos se ponen pegados y nos hacen cerrar. Detrás de cada kiosco hay una familia que se queda sin trabajo. Sanción urgente de la Ley de Proximidad”, dijeron. 


El conflicto se da respecto a la cercanía entre los locales de antaño y las nuevas cadenas, lo que genera mayores clientes en los locales que abrieron recientemente, que cuenta con mayor stock y variedad. "Esto viene de hace años, pero el pico de cierres se está dando por las cadenas de grandes marcas que instalan un kiosco sin importar si existe otro más antiguo en la misma cuadra", explicaron. 

Los caramelos, ni para vuelto 

Consultado sobre cómo está el consumo de esta golosina, Acuña señaló: "Hoy a los caramelos los vendemos a 2x$15. La gente te dice dame $30 y si le das dos, se te quedan mirando. A veces son $10 lo que tengo que devolver y me piden que se los dé en caramelo. La verdad, les doy dos por verguenza, porque se quedan esperando cuatro caramelos o más. Muchos perdieron la noción de los precios", dijo.

 

Por último, resaltó: "Nuestros productos y bebidas aumentaron casi el doble, hoy te llevás la mitad de los caramelos que te llevabas hace un año. Las propias primeras marcas salen a crear segundas marcas para poder competir. De hecho, algunas se reconvirtieron para ganar algo. Tengo 24 años de kiosquero y sé que para mover la caja tenés que hacer promociones porque la gente se tienta"

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