Se viene el frío y este es el truco DEFINITIVO para lavar los acolchados pesados sin arruinar el lavarropas
De a poco se terminan los días de calor y hay que desempolvar las frazadas para hacerle frente al frío de la manera más leve posible. Por eso, acá te traemos este truco para poder quitarles el olor y alargar su vida útil sin estropear tus electrodomésticos.
A la hora de lavar la ropa y los productos del hogar, uno de los elementos más conflictivos son las frazadas pesadas, ya que no solo ocupan mucho espacio en el electrodoméstico, sino que son tan grandes que requieren de más fuerza para limpiarse correctamente lo que muchas veces puede arruinar el lavarropas. Afortunadamente, existe un truco para tenerlas impecables para el frío sin acudir a la tintorería.
Se trata de un método que no solo te ayudará a dejarlas listas y frescas para la llegada del otoño y el invierno, sino que también te permitirá prolongar la vida útil de tus acolchados, manteniéndolas en buen estado durante más tiempo. Además, es una forma práctica de evitar que se enrosquen o se dañen en el proceso de lavado, asegurando que queden como nuevas cada vez que las usas.
El método para lavar las frazadas sin romper el lavarropasLavar las frazadas y acolchados puede ser un dolor de cabeza, especialmente cuando hay que asegurarse de que todo quede limpio, sin olores y evitando dañar el lavarropas. Así, la clave está en distribuir bien el peso de las prendas dentro del tambor para evitar que se amontonen en un solo lugar y que el interior del electrodoméstico se genere un desbalance y no funcione correctamente.
Además, es importante seleccionar una carga mediana en lugar de una grande en la sección de los botones, porque si la lavadora se sobrecarga, el centrifugado puede hacer que salte y se esfuerce demasiado el mecanismo, lo cual podría estropearla fácilmente y poner en riesgo su funcionamiento.
Una vez que el lavarropas termine su proceso de limpieza, solo queda sacarlas y secarlas como lo harían habitualmente, sin necesidad de complicarte, la mejor opción es dejarlas al aire libre. De esta manera, no solo protegerás tu artefacto tecnológico, sino que también logras que las colchas queden frescas y listas para usarse en cualquier momento, sobre todo ahora que llega el otoño.
Otro método útil para lavar frazadas y acolchados es enrollarlas de manera compacta antes de meterlas en el lavarropas. Una vez que estén bien enrolladas, colócalas dentro de una funda de almohada o una bolsa de malla para evitar que se desparramen por todo el tambor. Este simple paso ayuda a mantener el equilibrio de la carga durante el ciclo de lavado, lo que asegura que el proceso sea mucho más eficiente y evita que la máquina se descontrole.

