Con varias semanas de calor aún por delante, miles de argentinos salen en busca de playas para disfrutar las vacaciones junto al mar. Con los destinos más populares como Mar del Plata y Pinamar atestados de gente, tal vez es hora de considerar algunas de las opciones menos tradicionales, pero igual de hermosas, que ofrece el paisaje argentino para alejarse de las multitudes:

Bahía Creek, Río Negro

Una de las paradas en el Camino de la Costa, que bordea el océano Atlántico que baña un borde del país.

Ubicado en el departamento Adolfo Alsina, la localidad de Bahía Creek cuenta con un balneario de aguas claras, bordeada de médanos suaves. Las amplias playas de arena y la tranquilidad del lugar atraen a vecinos de Viedma y visitantes de toda la región. Se encuentra en la costa norte del Golfo San Matías, en el inicio de este.

Es común sorprenderse con la presencia de fauna propia de las costas patagónicas, especialmente ballenas y toninas overas entre los meses de julio a septiembre. Su mar es de aguas turquesas y templadas por las corrientes de Brasil. Esta zona de acantilados bajos, con médanos y amplias playas de arena es un verdadero paraíso secreto.

Pehuen Có, Buenos Aires

La reserva natural ofrece mucho más que sus aguas templadas.

En la Provincia de Buenos Aires, dentro del partido de Coronel Rosales, se encuentra el rincón más apacible de la costa atlántica. En esta localidad balnearia los visitantes pueden caminar bajo los árboles que le dieron su nombre, mapuche para pino (pehuén) y mar o agua (). Los árboles se extienden hasta el médano junto al mar, una mezcla de mar y playa que ofrece un paisaje único.

La playa está a 68 km de Punta Alta, y su propuesta turística se extiende más allá de sus aguas: Pehuen Có es también una reserva natural donde se encontraron huellas fósiles humanas de hace 7 mil años; los turistas también pueden visitar el "Bosque Encantado" y las grandes dunas sobre el mar Atlántico.

El Nihuil, Mendoza

La playa mendocina atrae a los turistas todos los veranos.

Se trata del lago más grande de Mendoza, una extensión rodeada por dunas de arena que alcanzan los 200 metros de altura y se extienden por 30 mil hectáreas. Para alcanzar este paraíso escondido se puede contratar una excursión, de las que hay para todo tipo de viajeros, o aventurarse en un auto particular desde San Rafael por la ruta provincial 143, para después tomar la 180.

El destino de la travesía es un lago inmenso y cristalino, destino ideal para los fanáticos de los deportes acuáticos y terrestres, ya que permite practicar natación, senderismo, equitación, pesca, kitesurf y kayaking, entre otros. Y si bien el nombre del lugar puede no resultar familiar para muchos, es casi imposible que no hayan escuchado hablar del Cañón de Atuel, cuyas aguas bajan por una sinuosa cuesta desde El Nihuil.

Puerto Patriada, Chubut

Las aguas patagónicas son ideales para un paseo a remo.

A 14 kilómetros del pueblo El Hoyo se encuentra el paraje Puerto Patriada, una playa de aguas cristalinas rodeada de vegetación nativa, con un balneario ideal para pasar un día de verano tranquilo y en contacto con la naturaleza. A diferencia de los destinos más visitados por los turistas que llegan al Bolsón, Puerto Patriada cuenta con un clima más amigable para disfrutar el día a pleno.

Mientras está permitido nadar, la actividad más popular entre los turistas son los paseos en kayak. En el sitio se ofrecen excursiones a remo hasta playas cercanas para visitar los miradores, y es posible conseguir todo lo necesario para una sesión de pesca con mosca. Las cabalgatas en los alrededores, stand up paddle y caminatas por el bosque son otras actividades disponibles en el balneario chubutense. 

Cabo curioso, Santa Cruz

El balneario invita a los turistas más aventureros a disfrutar de una tarde de verano en sus aguas.

Es un accidente geográfico costero ubicado en el departamento Magallanes en la provincia de Santa Cruz. Presenta una costa acantilada, y extensas plataformas de abrasión compuestas por sedimentarias consolidadas Este cabo, junto con una línea imaginaria con la Punta Desengaño, delimita el sector interno de la bahía de San Julián.

Cabo curioso ofrece zonas de acampe y lugares designados para realizar fogones, y el paisaje que generan las bajantes, con extensas restingas de barro y arena, son ideales para realizar caminatas o bañarse en los piletones que se forman naturalmente entre sus subidas y bajadas.