Cuál es el pequeño detalle que hace que tu hogar se sienta más caro, pero sin gastar de más
Con algunos pequeños trucos de decoración vas a lograr otra percepción de tu hogar para que se vea elegante sin gastar de más.
Es un error pensar que para tener un hogar bello y que parezca “caro” hay que gastar mucho: simplemente con algunos detalles o pequeños “gestos” se puede alcanzar una vivienda agradable a la vista, y sin gastar de más.
Muchas veces son los detalles y la forma en que organizamos y ambientamos los espacios los que marcan la diferencia. Con un par de trucos simples, cualquier ambiente puede transformarse y transmitir un aire mucho más cuidado y moderno.
La idea es lograr que el hogar se sienta más “caro” de lo que realmente costó, sin necesidad de hacer grandes compras ni renovaciones completas. Acá te mostramos algunos cambios fáciles y accesibles.
El primer paso, y a priori el más fácil, está en la renovación de lo que se ve. Por ejemplo, los textiles: unas cortinas largas que lleguen hasta el piso, almohadones bien combinados o una manta de buena textura en el sillón hacen que un living cambie por completo. Lo mismo ocurre con la iluminación, donde alcanza con sumar una lámpara de pie moderna o una de mesa con luz cálida para darle al ambiente un aire distinto.
El ordenEl orden también es clave. Un espacio despejado, con menos objetos a la vista, siempre se percibe más cuidado. Para eso sirven canastos, cajas decorativas o muebles que escondan lo que no querés mostrar. Y si a eso le sumás pequeños detalles en dorado o negro mate, como marcos o tiradores, tu casa va a ganar un look más sofisticado sin grandes gastos. Las plantas naturales también ayudan: una sola bien ubicada puede levantar toda la decoración.
Los “extra”
Pensar en poner elementos que ayuden en la decoración suma un “extra”, como puede ser el recurso infalible de los espejos. Ubicados estratégicamente, amplían los espacios y reflejan la luz, generando una sensación de amplitud y elegancia.
El aroma
Finalmente, no hay que olvidarse del aroma. Un difusor, una vela o un simple frasco con aceites esenciales aportan una sensación de cuidado que hace que cualquier ambiente se perciba más agradable.

