GLOBAL TEACHER PRIZE

Docente argentina fue nominada entre las mejores del mundo y podría ganar el "Nobel de Educación"

El Global Teacher Prize otorga un millón de dólares y es un reconocimiento internacional brindado por la Fundación Varkey, en colaboración con la UNESCO, y que se entregará desde el 11 al 13 de febrero en Dubai.

Ser el mejor del mundo en cualquier actividad es un enorme orgullo para cualquier ser humano, y la docente bonaerense, Karina Sarro, tiene la posibilidad de serlo en caso de ganar el Global Teacher Prize, una distinción reconocida como el “Nobel de la Educación”, ya que se encuentra entre los diez finalistas que aspiran al premio de un millón de dólares que se entregará en la ciudad de Dubai.

Este premio es un reconocimiento internacional organizado por la Fundación Varkey en colaboración con la UNESCO. De acuerdo con la organización, el premio distingue a “docentes excepcionales” que hayan realizado “contribuciones destacadas a su profesión”. En tanto, la docente compite con otros educadores de Australia, Francia, Malasia, Malawi, India, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Arabia Saudita y Colombia.

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“Una educación inadecuada es un factor clave detrás de los problemas sociales, políticos, económicos y de salud que enfrenta el mundo hoy en día. Creemos que la educación tiene el poder de reducir la pobreza, los prejuicios y los conflictos”, señalan al respecto desde Varkey.

Hay que resaltar que en la etapa previa de la competencia, que seleccionó a los 50 mejores docentes del mundo, también fue destacado otro argentino: Lucas Vogel, oriundo de Misiones. Actualmente, Karina Sarro y el colombiano Ramón Maje Floriano son los únicos representantes de América Latina y hubo más de 5.000 nominaciones y postulaciones de casi 90 países.

¿Quién es Karina Sarro?

“Tengo el mejor trabajo, porque puedo estar rodeada de grandes estudiantes”, aseguró la docente en una reciente entrevista televisiva y agregó: “A veces, es el momento del recreo y no nos damos cuenta. Eso habla y dice lo que estamos trabajando”.

En tanto, Sarro reparte su tiempo entre cuatro escuelas bonaerenses, y una de ellas es la Escuela de educación secundaria N°50 “Francisco Álvarez”, donde los recursos son escasos y, en días de altas temperaturas, debe dar clases bajo los árboles. En esta institución, trabaja para acercar la tecnología a sus alumnos: utiliza simuladores gratuitos, actividades fuera de línea y componentes reciclados, garantizando la participación de todos los estudiantes. También lleva sus conocimientos a secundarias para adultos (CENS 451 y 454) y a la Escuela Secundaría Politécnica de la Universidad Nacional de Moreno, donde impulsa una diversidad de proyectos.

 

Uno de estos es “Educiudad 4.0, donde los estudiantes desarrollaron un sistema de monitoreo para medir el consumo de energía y la calidad del aire en una ciudad sustentable. Además, diseñaron una ecoaspiradora para mantener el aula limpia, utilizando componentes reciclados como botellas plásticas y motores eléctricos. En otra iniciativa, sus estudiantes construyeron cargadores solares portables con materiales reciclados.

“Yo aprendo un montón. Es un gran desafío cuando ellos vienen con propuestas para poder trabajar. Y siempre pensando respecto a cuestiones climáticas, la chatarra tecnológica, o sea, son grandes desafíos para uno. Yo no sé todo, tengo que estar constantemente surfeando todo esto que están diciendo”, señaló en la entrevista.

 

El Global Teacher Prize otorga un millón de dólares al ganador (Imagen ilustrativa).
El Global Teacher Prize otorga un millón de dólares al ganador (Imagen ilustrativa).

“Hago un poco de lío. Estaría bueno que el aula sea diferente, que podamos transitarla con otra libertad. Nunca me van a encontrar sentada o en el escritorio. Me gusta estar deambulando en el aula y que sean ellos los que están presentando sus proyectos”, agregó.

Karina también imparte talleres, en consonancia con uno de sus sueños: crear su propia consultora educativa, “E Pekes”. Este proyecto tiene como objetivo empoderar a los educadores, fortalecer sus herramientas pedagógicas y, de ese modo, generar un impacto significativo en la vida de los estudiantes.

Importante nominación

La nominación al “Nobel de la Educación” fue por parte de su esposo. “Me sorprendió un montón. Creo que es una de las personas que ve lo que trabajamos, tanta cantidad de horas que lleva, no solamente en las cuestiones áulicas, sino el después. Estamos en casa compartiendo nuestro tiempo con la familia y siempre pensando en poder llevar lo mejor al aula”, reconoció, en declaraciones a otro canal de televisión.

Los profesores que se postulan son evaluados según sus prácticas pedagógicas, ya que se tiene en cuenta su innovación para abordar desafíos locales, los resultados que consiguen y cómo estos impactan en la comunidad. También se analiza cómo mejoran la profesión docente y si obtienen reconocimiento de organismos externos.

 

Finalmente, el ganador será elegido por un jurado compuesto por directivos de escuelas, expertos en educación, periodistas, funcionarios públicos, emprendedores tecnológicos y científicos. Se anunciará en la Cumbre de Gobiernos del Mundo (World Government Summit), que tendrá lugar en Dubai del 11 al 13 de febrero.

 

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