"Que los vecinos me sigan gritando antes los goles de Argentina"
La demora en las transmisiones se puso en debate por los partidos de la Selección Argentina en el Mundial 2026.
Por Hugo Ferrer
Oficial: la palabra "delay", en inglés, significa retraso o demora. Es un fenómeno técnico o un efecto de sonido muy utilizado.
Sin dudas, se ha puesto en el debate mundial por lo que pasa en la transmisión de los partidos del Mundial 2026.
Son claves las tecnologías utilizadas para recibir la señal por cable, plataformas de streaming o televisión digital.
Esa es la diferencia entre festejar un gol "en vivo y en directo" o gritar y abrazarse después de recibirlo por el estruendo de los vecinos. Hay vecinos en todo el mundo. Y a millones la alerta del gol les llega antes por el celular que en la pantalla.
Es verdad: nada fue más espectacular que estar en el estadio, en Atlanta.
Esa imagen y sonido que se generó llegó a millones de dispositivos en el mundo: la tevé y el celular. Llegó, llega con retraso. Hubo entre 3 y 15 segundos de diferencia. Una eternidad.
Y el relato en vivo del partido por la radio. Aún las emisoras que toman la señal de la tevé o el streaming
La radio, un mundo aparte: a pilas, eléctrica, portátil o en un vehículo sigue siendo la que marca la diferencia cuando tiene esa transmisión desde el lugar del gol.... de la noticia. En simultáneo, de verdad. Las emisoras que toman el audio y video de la tevé o el streaming, en cambio, también lo sufren.
"¡Gooooool!"
El partido entre Argentina y Egipto fue uno de los más espectaculares en la historia de los mundiales, de la historia de la Argentina y de la historia de mi corazón y el de millones de personas que estuvieron, estuvimos aferrados a esa definición.
Minuto 18. Egipto estaba ganando 1 a 0. Penal para Argentina. En la tele, el primer plano de Messi. Como ya tenemos experiencia en los vecinos que gritan los goles antes... no pasó nada. Silencio. Luego, la escena: el arquero Mostafa Shobeir lo atajó. Decepción.
El partido tuvo su bemoles, idas y vueltas, silencio sepulcral en las calles. Todos viendo Argentina. Y llegó el 2 a 0. Eliminados. Los que soñaban con viajar el sábado al partido de cuartos de final, decepcionados. ¡Miles y miles planificando los vuelos de regreso! Y en miles y miles de hogares la angustia se transformó en lágrimas y replanificando sus vidas y corazones. Argentina no iba a lograr la cuarta estrella.
Minuto 79. Los vecinos la tienen clara y no se entregan. Gritaron antes "el gol" del "Cuti" Romero, el 1 -2. Fue como empezar a celebrar desde que Messi, como número "7", tiró el centró con la zurda mágica a la cabeza del defensor argentino. Explosión. Ese gol fue la inyección que necesitaba la Selección. Los cambios dieron sus frutos.
Minuto 83 .Otra vez los vecinos anticiparon el comienzo del milagro. Increíbles las historias de lo que hizo cada uno en el lugar donde vio el partido, qué hizo entre el empate del 2 a 2 y el tercer gol. Hubo de todo. ¡Locura! Entre un gol y el otro, fueron los cuatro minutos de mayor tensión que se recuerde. El toque de Montiel y el latigazo de Messi. 2 a 2. Más de medio planeta, alegre. El resto, tratando de buscar una explicación. O al revés, pero el empate de Argentina movilizó al mundo. Parecía increíble. Ver el llanto de Messi y la emoción en su gol fue la demostración de todo lo que estaba contenido en su cuerpo.
Los vecinos seguían atentos a cada segundo. Mi corazón, como el de millones, era una pelota que latía. ¿Vamos al alargue?. El árbitro dio 7 minutos adicionales. ¡Toda una vida!
Minuto 93, o 90 + 3. ¡Vamos los vecinos! Sin dudas, más que nunca son "Buenos Vecinos". "¡Gooooooooooolllllllll!"
En la tele se veía la pelota que recuperó Julián Alvarez ante Salah, pero los vecinos eran euforia pura, gritos, gritos, gritos. ¡Nosotros también! Empezamos a festejar y abrazarnos y a gritar "¡Gooooool!", pero la pelota todavía no había entrado. La tuvo Lautaro, centro y gol de Enzo Fernández. ¡Aguanta corazón, aguanta!
¡Ganamos! Clasificados a cuartos de final. Messi llora, todos se abrazan. Todos lloramos. Ese abrazo de gol (más que nunca esa frase une al país y al mundo del fútbol, del deporte) fue todo energía y perseverancia.
Argentina está de pie. El sábado será contra Suiza. Seguimos soñando. Seguimos creyendo.
Los vecinos ya se están preparando. El mundo se está preparando.
Quiero que los vecinos me sigan gritando antes los goles de Argentina. Elijo creer también en los vecinos.

