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Quien tiene un puerto USB libre en su tele guarda un tesoro: 5 funciones ocultas y muy prácticas

Todo lo que podés hacer con el puerto USB de la tele además de ver películas desde un pendrive. En pocos pasos.

¿Hace cuánto no mirás la parte de atrás de tu televisor? Entre cables y conectores escondidos, hay un héroe silencioso que suele pasar desapercibido: el puerto USB. Y aunque muchos lo usan solo para ver una peli desde un pendrive o enchufar el cargador, la realidad es que este “tesoro” puede darte muchas más alegrías de las que imaginás.

En hoteles sin enchufes, en casas con poco espacio o para sacarle jugo a tu Smart TV vieja, estos puertos son mucho más versátiles de lo que parecen. Acá te contamos cómo aprovecharlos al máximo.

5 secretos para aprovechar el puerto USB de tu televisión smart

1. Grabar programas y series directamente en un pendrive: si tu tele tiene función de grabación (PVR o similar), podés enchufar un pendrive y guardar lo que estés viendo para más tarde. Ideal si te enganchaste con una serie en la TDT o querés pausar un programa y retomarlo después.

Eso sí: conviene usar un USB 3.0 con buen espacio libre y formateado en un sistema que la tele reconozca (como FAT32 o exFAT). Algunas TVs con Android, como las TCL, permiten incluso grabar la pantalla usando apps específicas.

2. Instalar aplicaciones fuera de la Play Store: ¿Tu Smart TV tiene Android pero no encontrás esa app que necesitás? Una opción rápida es bajarte el archivo APK en tu compu, pasarlo al pendrive y desde ahí instalarlo en la tele usando un explorador de archivos.

Esto es clave para acceder a apps no disponibles en la tienda oficial o versiones anteriores que funcionen mejor con tu equipo.

 

3. Cargar el celular cuando no hay enchufes disponibles: tal vez no sea la carga más rápida del mundo, pero cuando estás en un hotel sin enchufes cerca de la cama, el USB de la tele te salva. Lo enchufás a la noche y al otro día tenés el celular cargado. Simple y efectivo.

4. Conectar teclado y mouse para navegar más cómodo: si tenés un teclado o un mouse USB dando vueltas, podés enchufarlo a la tele y usarlo para escribir más rápido o navegar por internet sin pelearte con el control remoto. No necesitás Bluetooth ni nada raro: conectar y listo.

Para quienes usan el navegador del Smart TV o escriben contraseñas largas, es una mejora gigante.

5. Actualizar el software de la tele de forma más simple: las actualizaciones de firmware o drivers a veces no llegan solas a los modelos más básicos. Pero podés bajarlas desde la web del fabricante, poner el archivo en un USB y actualizar la tele de forma manual. Así te evitás errores o bloqueos que pueden surgir por conexiones lentas o cortes de red.

No hace falta tener la última Smart TV para exprimirla al máximo. Solo con un pendrive y algo de maña podés grabar contenido, cargar el celu, instalar apps, navegar más cómodo o mantener el software al día. Todo eso, con una conexión que probablemente nunca usás. Revisá la parte trasera de la tele: ese puerto USB puede cambiar tu experiencia sin gastar un peso.

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