Doula, la mujer que te acompaña en el parto
Crónica Salud Se trata de una acompañante para todo el proceso de embarazo y el momento de dar a luz. Cada vez más mujeres eligen esta modalidad.
Por Jimena Golender
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Hace muchísimos años, en los albores del siglo XX, las mujeres que estaban por dar a luz eran atendidas por una “matrona”, esa mujer experimentada que, sin más preparación que conocer los secretos para atender a la parturienta,- salía airosa del parto. Después la partera suplió esa función, hasta que llegaron los tiempos de los obstetras, la sistematización de un parto en instituciones médicas.Y en los últimos tiempos, muchos profesionales, como responsables no sólo de la parte médica sino también en los aspectos psicológicos y sociales de un embarazo, se encontraron con un nuevo participante en su diaria labor: la doula. Una acompañante del proceso de embarazo y parto, cuyo rol no es muy conocido aún, pero que las mamás eligen cada vez más.
Los desafíos para los especialistas consisten en adaptarse a esta nueva realidad y optimizar la labor en conjunto, para beneficio de todos. “Existen algunas controversias en torno al rol de la doula y algunos médicos no la suman al argumentar que no son médicas. Nosotros siempre entendimos el abordaje de pacientes como multidisciplinario, y así como sugerimos el coaching o terapias complementarias para atravesar la búsqueda de un hijo o el embarazo, nuestra experiencia nos convence del beneficio que la compañía de la doula da a las pacientes, a las familias, al bebé y, al final del día, a nuestro trabajo como obstetras”, indicó Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico.
¿Quiénes son?
El término doula se remonta a la Antigua Grecia, donde así llamaban a las esclavas que ayudaban a las mujeres a dar a luz. Se viene aplicando desde que, en un estudio publicado en 1980 en una revista, un grupo de médicos lo utilizó para definir a las mujeres que acompañaban los partos en Guatemala y cuya labor ayudó a reducir la cantidad de cesáreas.
Desde entonces, se fue instalando en varios países, aunque no hay legislación ni regulación. “Somos simplemente mujeres madres que nos formamos para estar al servicio de otras mujeres durante la búsqueda del embarazo, el embarazo, el nacimiento, la lactancia, el puerperio y el primer año de vida” cuenta María Laura Domínguez, doula que se desempeña en el mismo centro médico.
“Nuestro rol es escuchar los deseos de la mujer, acompañarla para poder cumplirlos, empoderarla y ayudarla a consensuar sus sueños maternales con su equipo médico”, explica. Hay países que ya tienen profesionalizado ese rol y forma parte de los equipos médicos.
En Estados Unidos, por ejemplo, existe una red extensa de doulas y su remuneración está contemplada en la mayoría de los seguros médicos. En el Reino Unido, son aceptadas dentro de los servicios de maternidad, algunos los emplean y otros tienen voluntarias. En Polonia, están reconocidas y reguladas desde 2015.
¿Por qué las eligen?
Las mujeres que deciden atravesar el proceso junto a una doula reciben acompañamiento constante y apoyo, lo que genera un vínculo que fortalece la capacidad de maternar en el camino hacia el nacimiento. Se sienten más informadas acerca de aspectos emocionales que las invaden durante ese lapso, y acompañadas, no sólo con palabras y ejercicios, sino también con un simple masaje o al encontrar respuestas a dudas que van surgiendo.
“Utilizo diferentes herramientas, entre ellas conocernos, el coaching, ejercicios de relajación, visualización, conciencia plena, entre otros”, continúa Dominguez. El trabajo entre la futura mamá y su doula resulta en una mujer con menos miedos, más segura de sí misma e incluso son capaces de entender mejor las condiciones de su parto, en caso de que no sea como ellas lo desearon por alguna cuestión médica.
“La demanda creció mucho en los últimos años por la conciencia de las mujeres de pedir compañía y ayuda. Decir no puedo sola, de mostrarse vulnerables y soltar”, afirma la especialista.
Trabajo en conjunto
La doula complementa el equipo médico, pero jamás intercede ni intenta ocupar ningún rol que no es el suyo. Siempre el equipo médico es el que la autoriza y valida, si la futura mamá lo pide. Debe existir una sinergia constante y un pleno entendimiento de todos los participantes. También se trabaja con la familia para saber cómo imaginan el nacimiento, la música, la luz, qué palabras, qué olores.
Y el escenario que suponen llegará tras el parto: cómo ven la llegada a casa, qué hacer con las visitas, cómo es el proceso general de otros nacimientos, qué les gusta y qué no. Existen instituciones que aceptan sin problema el rol de la doula e incluso en varias ya son parte del equipo de obstetricia. En otras, todavía hay un trabajo por delante, y el acceso está relacionado al acuerdo que exista entre ellas y los profesionales de la salud.
La función de la doula consiste en acompañar, y cuando eso está claro, los beneficios son para todos. “Los obstetras tenemos muchos aliados en el trabajo de acompañar a una mujer en su embarazo: obstétricas, psicólogos, etc. Las doulas se vienen a sumar y traen otros beneficios para nuestras pacientes” cierra Pasqualini.

