Daniel Beylis
paranormal@cronica.com.ar

Entre los muchos casos de innumerables personas que se dicen viajeros en el tiempo, hay uno que es referente, en muchos aspectos. Porque es demasiada la gente que se enteró de una historia que contó un sueco llamado Hakan Nordkvist.

La historia comienza el 30 de agosto de 2006 en Färjestaden, una localidad de Mörbylanga, condado de Kalmar, Suecia, Allí, este señor, dueño de un blog, contó una historia que resulta difícil de aceptar, aunque, se sabe, todo parece ser posible, como que arreglando un caño de la pileta de la cocina terminó en el año 2042, encontrándose a sí mismo. ¿Increíble? Quizá, tanto que algunos le creen y otros dicen que se trató de un ardid publicitario.

Hablamos de 2006
Hakan Nordkvist empezó a hacerse un nombre dentro del mundillo de Internet gracias a su blog y a un video que decidió subir, en el que publicó su historia: cómo el 30 de agosto de 2006 experimentó un viaje hacia el futuro que culminaría con el encuentro de sí mismo, pero dentro de 38 años.

Así lo cuenta el protagonista: “Todo sucedió en la tarde del 30 de agosto. Era un día hermoso y me encontraba en mi camino a casa después de un día de trabajo. Pero al llegar me encontré con algo de agua en el piso de la cocina. Se trataba de una pérdida.Fui por mis herramientas y abrí las puertas del fregadero (pileta) y empecé a trabajar”, relata.

Nordkvist prosigue su experiencia: “Al momento de examinar las tuberías, me parecieron (estar) algo más lejos de lo que recordaba. Tuve que gatear dentro del gabinete, y mientras más avanzaba más descubría que el camino proseguía. Continué gateando y avanzando cada vez más dentro del gabinete. Al final del túnel vi una luz, y cuando llegue allí, descubrí lo increíble. Me hallaba en el futuro. Me encontré conmigo mismo, una versión futura de mi persona, pero con 72 años. Es que era el año 2042”.

Interrogatorio
El viajero continuó con su relato: “Tras la sorpresa de ambos, le hice muchas preguntas para verificar si realmente era yo. Lo raro era que él conocía todo sobre mí: dónde escondía mis cosas cuando estaba en primer año, y cuál fue la puntuación en el partido de fútbol contra Växjö Norra en el verano de 1988. ¡Él lo sabía todo! Hasta teníamos el mismo tatuaje, aunque el de él ya estaba algo descolorido”, indicó el sueco.

En su blog, Hakan expresó que “(él) me platicó un poco de las cosas que sucederán, pero no mucho. Y le prometí no contárselo a nadie. Sí grabé un poco del encuentro en mi celular. Desafortunadamente la calidad no es tan buena, pero es lo que tengo. No me importa si la gente piensa que soy un mentiroso, sé que no lo soy. Tuve un encuentro conmigo mismo en el futuro y estuvo bien. Es todo lo que sé”, redactaba Nordkvist, y ponía como prueba su video casero filmado en el celular.

Y se hacía una pregunta que cualquiera imagina por estos párrafos. “Pero si me pasó a mí, lo más probable es que le haya pasado a alguien más”. Claro que la diferencia entre la historia de Hakan y la del resto de las leyendas urbanas es que él siempre adujo poseer una prueba del evento: un video donde sale él mismo con su versión futura, ambos sonrientes y comparando el tatuaje.

Como era de esperarse, la historia, así como el video, atrajeron la atención de los medios instantáneamente, llegando a extremos “virales”. Mucho se ha rumoreado que el video de “ninguna manera” es fraudulento, y que sí, efectivamente, el señor Nordkvist viajó a través del tiempo.

¿Verdadero o falso?
De ser cierta, la historia de Nordkvist es reveladora. Prueba, a través de un video de su celular, que estuvo con él mismo, pero muchos años después. Y si bien es difícil poner en duda lo dicho por el sueco, los incrédulos de siempre se encargaron de encontrar una debilidad en la historia.

Sucedió que, tiempo después de que el único protagonista de este relato decidiera subir la historia, junto con el video, a las redes sociales, recibió una tentadora oferta de una productora, la Machine Films, para realizar un documental basado en su experiencia. Lo curioso del caso es que dicho documental fue patrocinado por AMF.

¿Y qué tiene que ver AMF en todo esto? Es que justamente se trata de una compañía aseguradora sueca que se dedica al mercado de las pensiones. Básicamente se dedican a administrar los recursos destinados para el retiro.

Lo que en Argentina se conoció en su momento como las Aseguradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP). ¿Pura coincidencia que un filme sobre un viaje al futuro “financiara” un proyecto en el que se cristaliza larga vida? Nunca se pudo saber si ese aporte, que concretó el rodaje, se “planeó” junto a Nordkvist a partir de un proyecto premeditado. Pero ese dinero hizo descreídos a muchos que inicialmente habían confiado en él.