Por Gilberto M. Ortega Avilés (*)

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La Purísima se ubica 145 kilómetros al norte de Ciudad Constitución, mientras que San Isidro está ahí nomás, apenas a 5 kilómetros de la primera. Cercanas entre sí, estas pintorescas localidades mexicanas de Baja California Sur se hermanan por sus fascinantes paisajes a lo largo de un bellísimo manantial, con palmares, frondosos árboles y la hospitalidad característica de todos. Fue en esa región donde, en 1717, llegó el jesuita Nicolás Tamaral para fundar la Misión de la Purísima Concepción de María Cadegomo. Allí mismo donde, desde hace algo más de una década, se dice que un extraño personaje, Arthur Charles Blackman, un ser de enigmático origen y de quien costó confirmar su defunción, ya que hay muchas contradicciones, ha terminado por convertirse, para muchos, en el extraño vampiro de La Purísima. Ese que aún hoy muchos afirman que han visto volando por las noches. Una leyenda que sigue agrandándose y cuya posible explicación podría estar en las confusas fechas de unas misteriosas tumbas. Un tema para seguir investigando.

De qué se trata

Blackman podría ser el apellido del personaje en cuestión, pero también es un concepto usado para referirse a vampiros o seres de la noche, “hombre oscuro”, en una traducción no literal del inglés. Un término que no se encierra en el ámbito sudcaliforniano, ya que existen registros de mitos de diversos Blackman alrededor de Europa, Estados Unidos y en diversos sitios de Latinoamérica, aunque sus características son diversas: dependiendo de la región, la mayoría lo considera un ser de la noche y de origen vampírico.

De acuerdo con escritos de la época, A.C. Blackman (A. Charles Blackman o Carlos Blackman, como aparece en algunos documentos) fue una persona real, un mecánico llegado de Estados Unidos para trabajar en diversas empresas de la región, que se casó con Loreto Osuna, hija del juez de paz de La Purísima, quien era dueño de muchas tierras, según consta en el Archivo Histórico Pablo L. Martínez (AHPLM)

Los relatos acerca del origen del “vampiro de La Purísima”, como también se lo ubica, son diversos. Algunos afirman que llegó en un barco desde Transilvania, lo cual es seguramente influenciado por el libro de Bram Stoker. Dichas referencias aseguran que era un hombre extraño que sólo salía de noche y que su llegada coincidió, primero, con la enfermedad que le costó la vida a su esposa y, luego, al resto del pueblo, a quienes habría atacado, por lo cual fue culpado de todas esas desgracias. Todo esto alimenta la duda y el mito. La exhumación de la esposa de un personaje considerado vampiro (aunque las causas de ese acto están claras en el documento: un común cambio de lugar de entierro), muertes variadas. Todo se puede considerar. En los archivos de la época, Carlos Blackman y Loreto Osuna se mudaron al rancho Las Matancitas, donde Loreto murió de “mal de parto” en 1918. Poco después su padre y juez ordenó la exhumación del cuerpo para enterrar a su hija en su pueblo natal, donde se encuentra la conocida tumba. Lo que no queda claro es si Blackman y su esposa tuvieron más descendencia o este habrá sido su primero y único intento, fallido por cierto, algo que no aparece en los archivos de la época.

Los males cuentan

Otro aspecto importante en el mito que se ha creado en el tiempo es la propagación de enfermedades, ocurrida por esos años. Curiosamente, en 1921, cuando se habría concretado la muerte de Blackman (no confirmada) se habían propagado varias enfermedades con muertes por diversos padecimientos en la región (¿algunas relacionadas con problemas hematológicos, como indicaron reportes posteriores?). Algo que se puede ratificar en documentos, y no sólo en la región de La Purísima sino en todo el estado, por entonces llamado Territorio Sur, e incluso en el estado vecino de Baja California, de donde su gobernador envió un oficio mostrando preocupación y pidiendo un informe.

La descripción

El acusado de vampiro es descripto como un varón con características físicas europeas o (norte)americana: tez blanca, ojos y cabello claros, así que su origen coincide con lo relatado por las personas. Esto se lo puede corroborar en el documento N° 460 Volumen 698 en el Archivo Histórico Pablo L. Martínez (AHPLM), donde se constata el nombre de Carlos Blackman y se hace referencia sobre su oficio y origen extranjero. Empero, aun así Blackman es una leyenda muy nueva, ya que a pesar de que se habla de su probable muerte en 1912 (fecha que figura en una tumba), este relato se comenzó a propagar hace menos de 10 años, quizás inspirado en las dos extrañas tumbas que sobresalen por el tamaño y diseño en el panteón local, además de la susperstición que fue creciendo. En 2012 se vivió una verdadera histeria, ya que los habitantes de la región aseguraban que Blackman volvería a la vida a 100 años de su muerte, y lo haría para buscar venganza ya que había sido linchado por los habitantes de La Purísima, por haber traído enfermedades a la localidad. Situación que llevó a tal punto que llamó la atención de noticieros nacionales, que transmitieron la leyenda, volviéndola aún más popular.

¿Quién era en realidad?

El nombre que utilizó al llegar a Baja California Sur fue Carlos Blackman, pero como documentos en el AHPLM lo prueban, su nombre real era Arthur Charles Blackman. Alguien que no sólo poseía muchos bienes materiales, sino también era representante de una figura importante de la historia de Baja California Sur, Delibera J. Hafiz, al cual podemos apreciar en diversos documentos y libros de historia. Según consta en esos archivos, era responsable de muchas propiedades, entre otros poderes y bienes, además de permisos para exportar y explotar los productos de las tierras de que fue dueño dicho extranjero en isla Magdalena, Margarita y a lo largo de la costa occidental de la península de Baja California. Asimismo, en otras documentaciones se declaró dueño de unos terrenos en Bahía Magdalena, y pidió al gobierno que se le indemnice por unas fincas urbanas que estaban indebidamente construidas en su propiedad, y que luego el gobierno aclaró, eran oficinas públicas y se llegó a un arreglo, todo esto de forma muy documentada y que se concretó en diciembre de 1921.

No era eterno

Todo muy interesante, pero aun para 2017 se desconocía la fecha de muerte de Blackman, dónde se encontraba enterrado y no se tenía una idea de cómo era físicamente. Quien escribe esta nota logró desentrañar el misterio, que rompe con el dato de 1912 como fecha del deceso. Arthur Charles Blackman fue enterrado en Estados Unidos, y murió recién en 1959. Lo increíble es que, tras fallecer su mujer, emigró y siguió manejando los negocios en México, pero desde el otro lado de la frontera, donde se casó nuevamente y tuvo hijos. Incluso se encontró su solicitud de pasaporte, donde además de una fotografía aparece su descripción física, de tez blanca, ojos azules y una cicatriz en la boca.

Entre otros datos curiosos y muy interesantes sobre la vida de Blackman, antes de llegar a México, se certificaron que fue voluntario en el 12° Escuadrón Ne York. del 13 de mayo de 1898 al 20 de abril de 1899, en Cuba, así como también sirvió en el Batallón N° 20 de Artillería Costera del 13 de mayo de 1899 al 12 de mayo de 1902, llegando a obtener el grado de sargento. “Algo curioso en su documento de registro de ciudadano extranjero es que hay dos datos que no coinciden con sus aplicaciones de pasaporte, quizá por dos posibles razones: por el problema del lenguaje, o porque Arthur quería cambiarlos por motivos personales. El primero fue que su año de nacimiento fue registrado como 1857, siendo que es 1875, lo que presupondría un probable error de escritura.

El otro error es que su lugar de nacimiento se registró en Pagel, Mollinos. Allí había nacido su padre, siendo Iota el registrado en sus papeles de pasaporte. Otros datos confirmados son que en 1910 Blackman contrajo nupcias con Loreto, hija del juez de paz de La Purísima, y miembro de una familia de prestigio. El novio pertenecía a la reconocida empresa Julián Produce Comparanza y era representante legal de todas sus propiedades en Baja California Sur. Así que se descarta un matrimonio azaroso, ya que en esa época la unión de dos personas se veía como una garantía de continuar con la prosperidad de las familias.

A pesar de que no hay registros históricos, descendientes de Loreto Osuna mencionan que Loreto y su familia hacían frecuentes viajes a California, donde es muy posible, conoció a Arthur. Al casarse, Blackman firmó su acta de matrimonio, del 23 de septiembre de 1910, como Arturo C. Blackman -algo común por entonces, españolizar nombres-, y se mudan y fundan la hacienda Las Matancitas en La Paz, donde Blackman sigue haciendo sus negocios. Aun así, y dados su misterioso nacimiento y su enigmático fallecimiento, sumada a la extraña muerte de su mujer, las innumerables defunciones ocurridas en esos mismos años, y la creencia de que volvería 100 años después, bastaron para que la leyenda creciera. Y en todo lo que rodea a Ciudad Constitución, en Baja California Sur, Blackman es sinónimo de vampiro. (*) Investigador mexicano, escolaborador del sitio web www. dogma-argentina