“Fue muy fuerte y decidimos que como club social debíamos hacer algo”, explicó Maximiliano Aguirre, secretario de Independiente de Hurlingham. La entidad abrió las puertas de su salón el domingo 5 de noviembre para que centenares de vecinos pudieran ver el River-Boca en forma gratuita.

Una iniciativa que surgió en el seno de la propia comisión directiva de la institución ante la polémica y privativa medida de cobrar el acceso a la televisación de los partidos de fútbol y en su afán de alentar la inclusión social y reforzar los vínculos con la comunidad.

La entidad cuenta con 15 actividades deportivas que se llevan a cabo en sus instalaciones, cuyo desarrollo se centra en fomentar la contención, la educación y el esparcimiento deportivo y cultural de los niños y de sus familias.

Por lo tanto, el domingo 5 de noviembre centenares de vecinos pudieron seguir de cerca las alternativas del superclásico en las instalaciones de la institución, sin abonar costo alguno.

En este sentido, Santiago Odriozola, quien se desempeña como vocal, reflejó que “nosotros buscamos mostrar con esto lo que queremos como club. A través de una acción comunitaria se pueden resolver necesidades que individualmente hubiese sido imposible. Buscamos que esto se replique en otras cuestiones coyunturales que van a ir apareciendo”.

Por su parte, y en coincidencia, Hernán Gil Pinheiro destacó que “es una decisión política para que el club garantice el derecho a la cultura, a la práctica deportiva, y en este caso en algo tan sencillo como ver un partido de fútbol”.