A cuidarse de la hepatitis
Crónica Salud Se trata de una enfermedad con muchas variantes, por lo que hay que tomar conciencia y prestarle mucha atención a las medidas preventivas.
Existen determinadas enfermedades que deben ser tenidas muy en cuenta y que, dentro de las posibilidades, su prevención y seguimiento son claves para que no se traduzcan en males mayores. Una de esas es la hepatitis, que provoca la inflamación del hígado y es causada por la presencia de células inmunitarias en el cuerpo, infecciones por virus, el daño hepático por alcohol o tóxicos, y efectos adversos de algunos medicamentos, entre otros puntos a considerar.
Es importante poder reconocer los distintos cuadros y las recomendaciones para su prevención. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) busca generar conciencia en la sociedad en torno a esta enfermedad, y difundir alternativas para prevenirla y tratarla.
Como es conocido, la hepatitis es la inflamación del hígado, un órgano vital que procesa los nutrientes y ejerce una función desintoxicante para el organismo. “Si bien puede comenzar y mejorar rápido, la hepatitis también se puede volver un mal prolongado y acarrear complicaciones mayores como daño hepático, insuficiencia hepática o incluso cáncer de hígado. La mayoría de las veces, los diferentes cuadros no producen síntomas y la enfermedad puede llegar a pasar inadvertida, por lo que solamente se puede diagnosticar mediante un simple análisis de sangre”, explicó la doctora Valeria El Haj (M.N. 99.291).
En ese sentido, existen diferentes tipos de cuadros que se diagnostican a través de los profesionales:
Hepatitis A
En el caso de la denominada como “A”, el virus abandona el organismo a través de las evacuaciones, por lo tanto, si las personas infectadas no se lavan las manos después de usar el baño pueden transportar el virus y contagiar a otra gente mediante el agua o los alimentos. Generalmente, es de corta duración y no conduce a problemas hepáticos crónicos. Entre sus síntomas se encuentran: sensación de cansancio, náuseas o vómitos, falta de apetito, fiebre superior a 38° C, dolor debajo de las costillas, del lado derecho del área del estómago. Además, más adelante pueden aparecer otros síntomas como por ejemplo: orina de color oscuro, evacuaciones de color claro, ictericia y comezón, etc. “La mayoría de las veces la infección desaparece por sí sola. No obstante, hay medidas que se puede tomar en casa para que el hígado sane. Descansar mucho, no beber alcohol y evitar ciertos medicamentos son algunas de las más indicadas”, sostuvo El Haj.
Hepatitis B
La llamada hepatitis del tipo “B” es causada por un virus que se contagia cuando los fluidos corporales de las personas entran en contacto. Esto puede suceder de varias maneras; por ejemplo, al tener relaciones sexuales o compartir agujas para drogarse o al utilizar agujas infectadas para hacer tatuajes, acupuntura o perforaciones en la piel; al compartir cepillos de dientes, navajas de afeitar u otros objetos personales con una persona infectada.
Cabe destacar que la mujer embarazada también puede transmitir la infección a su bebé. La primera vez que una persona se enferma de hepatitis B (esto se denomina hepatitis B “aguda”) puede sentirse como si tuviera gripe. La mayoría de los pacientes evolucionan favorablemente en un plazo aproximado de seis meses, pero 1 de cada 20 adultos que se enferman de hepatitis B termina sufriendo la enfermedad durante un largo período, dando lugar a lo que se denomina hepatitis B crónica.
Aunque no tienen síntomas, con el paso del tiempo la infección puede provocar un padecimiento del hígado llamado cirrosis, pudiendo encontrarse inflamación en el estómago y las piernas, acumulación de líquido en los pulmones, tendencia a la aparición de moretones o sangrado, dificultad para respirar, sensación de llenura, confusión repentina y hasta puede llevar al coma. “La mayoría de las personas que tienen hepatitis B aguda no necesitan tratamiento. Ahora bien, si ese paciente padece de la llamada hepatitis crónica, es decir que el virus no desaparece al cabo de seis meses, el médico podría sugerirle que tome algunos medicamentos. Los pacientes con hepatitis B crónica pueden llevar una vida normal”, completó la directora de Vittal.
Hepatitis C
El tipo “C” se transmite principalmente a través del contacto de sangre con sangre y, de manera similar a la hepatitis B, con frecuencia no hay síntomas que la lleguen a descubrir, pero si están presentes son similares. Todavía no hay vacuna para este tipo de infección, y las personas pueden llevar una vida normal, siempre que cumplan con los controles médicos necesarios.
“Es fundamental tener en cuenta que existen vacunas para prevenir las Hepatitis A y B, que forman parte del Calendario Nacional de Vacunación, aunque no hay vacuna contra la hepatitis del tipo C. En este sentido, además de aplicarse las dosis indicadas, existen otras medidas de prevención las cuales hay que cumplir de un modo esencial”, resaltó la profesional.
En ese contexto, es de capital importancia el saber que “es un factor clave conocer las vías de transmisión del virus, sobre todo para que quienes estén en riesgo, se hagan los controles necesarios porque así podrán acceder al tratamiento y curarse”, concluyó El Haj.
Medidas que hay que considerar
Para prevenir la posible transmisión de hepatitis de una persona a otra, hay varias medidas a tener en cuenta: 1) No compartir artículos personales como hojas de afeitar o cepillos dentales; 2) No compartir agujas u otros equipos para drogas (como pajillas para inhalarlas); 3) Limpiar derrames de sangre con 1 parte de lavandina por 9 de agua; 4) Hacerse tatuajes y piercings exclusivamente con instrumentos descartables y esterilizados, 5) Usar siempre preservativo en cualquier relación sexual; 6) Higienizar las manos tras ir al baño, cambiar pañales y tocar basura o ropa sucia. Asegurarse también de lavarse las manos antes de preparar alimentos y comer; 7) No beber leche no pasteurizada ni consumir alimentos hechos con leche no pasteurizada, 8) Lavar bien las frutas y verduras antes de consumirlas; 9) Cocinar muy bien carnes y mariscos, 10) Cocinar los huevos hasta que la yema quede firme y 11) Lavar cuchillos y tablas si estuvieron en contacto con alimentos crudos.

