¿Una devastadora sequía provocó el ocaso de los mayas?
CRÓNICA FENÓMENOS PARANORMALES Hay información reciente que en la laguna de Chichancanab en México, todavía hay pruebas sobre el derrumbe de las mayores civilizaciones de la Antigüedad.
Nuevos estudios ratificarían que la región de la laguna de Chichancanab, ubicada en la siempre enigmática península de Yucatán, que ocupa los estados mexicanos de Quintana Roo y , posee consistentes pruebas sobre el derrumbe de una de las mayores civilizaciones de la Antigüedad, como fueron los mayas.
Investigaciones locales que continuaron los análisis iniciales efectuados tiempo atrás por especialistas británicos hablan de una devastadora sequía que habría afectado a la gran mayoría de los pobladores, lo que produjo el inicio de un período de decadencia, hasta la desaparición definitiva, debido a la dispersión de los sobrevivientes.
Tras los estudios efectuados sobre la denominada agua fósil que realizaron en la laguna hace unos meses varios científicos de la Universidad de Cambridge, liderados por Nick Evans, para evaluar diferentes sedimentos recogidos en Chichancanab, ahora nuevos análisis efectuados por investigadores mexicanos y guatemaltecos han llegado a la conclusión de que un impresionante y muy extenso período de sequía sería la causa de la muerte de millones de mayas.
Ese lapso habría durado más de mil años, lo que les habría impedido encontrar una solución para evitar esa situación de colapso. No es la primera vez que se sabe que dichas condiciones climatológicas fueron determinantes para la desaparición de esa civilización, aunque los últimos estudios ratificaron, a partir de nuevos muestreos, los alcances alcanzados por los investigadores británicos, que, tras la evaluación de los vestigios sacados del lecho de la laguna, se ratificó que entre los siglos IV y X d.C. las precipitaciones se redujeron en aproximadamente un 60 por ciento.
Si bien los científicos británicos ya habían publicado en la prestigiosa revista Science los alcances de sus estudios, ahora un grupo de investigadores mexicanos y guatemaltecos confirmó que la superficie total de la laguna Chichancanab se habría reducido durante grandes periodos secos, al confirmar que se encontraron determinantes signos de evaporación.
Ese habría sido un factor desencadenante de la deforestación de la región, además de algunos cambios de rumbo de los huracanes que suelen recorrer el Caribe.
Para el científico Roberto Pérez Rodríguez, las investigaciones de Evans y su equipo han encontrado el camino correcto, al determinar que, a medida que el agua se evapora, las partículas más livianas se difuminan inicialmente, pero que van dejando minerales y otros elementos, entre los que se halló yeso, que fue descubierto en estado de cristalización.
Las muestras encontradas por los científicos americanos ratificaron la cronología geológica. Meses atrás, Evans había declarado al The Washington Post que la composición química de esa, "agua fósil" reveló el período, la duración y el grado de intensidad de la feroz sequía en el área donde prevaleció una de las civilizaciones más avanzadas del continente.

