La demanda sostiene que las empresas obtuvieron los datos personales de los usuarios de Facebook para desarrollar "campañas de propaganda política" en el Reino Unido y en Estados Unidos, informó el diario The Guardian.

Además de Cambridge Analytica las dos firmas nombradas en el escrito legal son SCL Group Limited, empresa matriz de CA, y Global Science Research Limited (GSR), la firma del investigador Alexandr Kogan, quien consiguió los datos personales de 87 millones de usuarios de Facebook y se los brindó a CA.

Se calcula que los datos se utilizaron por primera vez en el referéndum británico sobre el Brexit y luego en los Estados Unidos durante las elecciones presidenciales de 2016, para influir a favor del por entonces candidato a presidente Donald Trump.

Jason McCue, de la firma McCue and Partners, que lidera la parte británica de la demanda, subrayó que “los acusados abusaron del derecho humano a la privacidad de los usuarios de Facebook y, por si eso no fuera suficiente, como resultado se ha debilitado el proceso democrático"."Este caso servirá para asegurar que ninguna de estas cosas pueda suceder en el futuro”, agregó a The Guardian.

En tanto, el abogado Robert Ruyak, que representa la demanda en Estados Unidos, sostuvo que Facebook "incumplió totalmente su deber y promesa de proteger la información personal de millones de sus usuarios, y cuando se dio cuenta de que esta información estaba dirigida contra sus propietarios, no tomó las medidas adecuadas"

A su vez, Richard Fields, del estudio de abogados Fields PLLC de Washington, sostuvo que " Facebook hizo miles de millones de dólares vendiendo anuncios dirigidos a sus clientes, y en este caso hizomillones vendiendo anuncios a campañas políticas que desarrollaron esos mismos anuncios sobre la base de la propia información personal de sus clientes"

Para el demandante, "eso es inaceptable, y deben rendir cuentas"

Cambridge Analytica se creó en 2013 como una filial de SCL Group, que ofrecía servicios similares a empresas y partidos políticos. 

Los datos usados incluían nombres, números de teléfono, direcciones de correo y correo electrónico, afiliaciones políticas y religiosas, y otros intereses con los que se crearon perfiles psicológicos de los votantes para influir en las campañas políticas.

Fuente: Télam