El juez federal de Lomas de Zamora Alberto Santa Marina rechazó la excarcelación del abogado Rubén Carrazzone, quien se encuentra detenido desde el martes pasado acusado del femicidio de su esposa, Stella Maris Sequeira, desaparecida en diciembre de 2016, informaron fuentes judiciales.

El magistrado adoptó esta decisión luego de que los abogados de Carrazzone (62) solicitaran el jueves su libertad argumentando que desde un principio colaboró con la investigación y podía transitar el proceso en libertad.

Sin embargo, tal como recomendó el fiscal Leonel Gómez Barbella, el juez denegó la excarcelación porque "existen medidas pendientes de urgente producción, muchas de ellas solicitadas por el propio imputado, que deberán realizarse para evacuar citas y que aconsejan, de momento, mantener el estado de detención a su respecto".
   
Además, según en el fallo del juez, se tuvo en cuenta que existe peligro de fuga y entorpecimiento de la investigación debido a la gravedad del delito que se le imputa, "homicidio calificado por el vínculo y femicidio", y la eventual pena que le podría corresponder en caso de condena.

"Sumado a ello, debe tenerse en cuenta que el tiempo de detención transcurrido (cuatro días aproximadamente) no parece excesivo a la luz de los hechos que aquí se le imputan y las medidas de prueba que habrán de producirse, sin perjuicio de encontrarse transcurriendo el plazo procesal para resolver su situación", agregó el juez.
 
Al pedir la libertad de Carrazzone, sus abogados, Leonardo Martínez Herrero y Sergio D’Amico, mencionaron que desde que se inició la causa su cliente había aportado muchas pruebas ante la Fiscalía y que colaboró con la pesquisa "en búsqueda de la verdad, sin ninguna intención en especial". Como ejemplo, dijeron que aunque sabía que el fiscal había solicitado su detención, el martes aáprimeraáhoraáse presentó en Tribunales junto con sus abogados defensores, lo cual indica que no busca eludir la acción de la Justicia.

El penalista fue aprehendido el martes a la mañana, cuando daba notas a la prensa en la vereda de los tribunales y mientras aguardaba junto a uno de sus abogados que el juez resolviera un pedido de exención de prisión.

El miércoles se realizó la primera parte de su indagatoria, en la que declaró sobre lo sucedido los días 29, 30 y 31 de diciembre de 2016, antes de que él realizara el 1 de enero por la tarde la denuncia por el supuesto secuestro extorsivo de su mujer.

Según el abogado, alrededor de las 16.30 de aquel 29 de diciembre, él estaba en su casa ubicada en el barrio El Ombú del partido de Ezeiza, en la que convivía con Sequeira (60), cuando ésta llegó en su Volkswagen Vento y charlaron unos 40 minutos.

Luego, él se retiró a sabiendas de que esa noche su mujer saldría con amigas, aunque acordaron que al día siguiente ambos cenarían juntos por el cumpleaños de ella en un restorán de Cañuelas.

El acusado declaró que cuando el 29 regresó a su casa, cerca de las 21, su mujer ya no estaba y advirtió algunos faltantes de la cocina, pero se acostó a dormir.
Carrazzone explicó también que el 30 realizó sus tareas con normalidad y por la noche fue hasta el restorán elegido y, como estaba cerrado, intentó comunicarse con Sequeira pero ella nunca le contestó.

Finalmente, el abogado contó que el 31 fue a denunciar lo ocurrido a la comisaría de Villa Unión, pero como le pidieron que recabara más información, regresó a la madrugada siguiente y radicó formalmente la denuncia por averiguación de paradero.

Ayer, en tanto, la indagatoria se centró principalmente en las relaciones entre Carrazzone, Sequeira, la hija de ésta, Solange; el ex convicto Miguel Ángel Franco -procesado por encubrimiento en esta misma causa- y un tal pai Pepe.

El acusado declaró que el 1 de enero de 2016 se encontró con Franco porque éste supuestamente conocía a dicho pai, al que Sequeira presuntamente acudía porque quería ver a su nieto y su hija no se lo permitía debido a que ambas mantenían desde hacía años una relación "tortuosa" y "mala".

En ese sentido, Carrazzone dijo que fue así que Franco se enteró que Sequeira estaba desaparecida y decidió simular el secuestro extorsivo de la mujer, pero que él no tuvo nada que ver con esa maniobra.

En otro tramo de la indagatoria, el abogado aseguró que no existían antecedentes de violencia de género ni doméstica entre él y su mujer, y citó a por lo menos cinco personas del entorno de ambos que podrían corroborar sus dichos.