La insólita excusa de un condenado por manejar borracho tras dar nuevamente positivo en alcoholemia: "Comí..."
Ocurrió en un control vehicular sobre la Ruta Nacional 8, en el peaje de Pilar. Las autoridades le retuvieron la licencia y el infractor deberá pagar una multa que puede alcanzar los $2.215.000, además de recibir una nueva inhabilitación para conducir.
Un conductor de 22 años, que ya había sido sancionado por manejar borracho, volvió a protagonizar un episodio similar en la provincia de Buenos Aires y dio una insólita excusa a los inspectores de tránsito.
Durante un control vehicular realizado sobre la Ruta Nacional 8, en el peaje de Pilar, los agentes detectaron que el joven circulaba alcoholizado, además de descubrir que cumple tareas comunitarias por una infracción de la misma naturaleza.
El procedimiento fue llevado adelante por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), cuyos inspectores comprobaron mediante un test de alcoholemia que el joven tenía 0,39 gramos de alcohol por litro de sangre. En territorio bonaerense rige la normativa de Alcohol Cero al volante, por lo que cualquier registro positivo constituye una falta.
Al ser consultado por los agentes, el conductor admitió que ya había tenido problemas por conducir alcoholizado. "Sufrí un accidente. El quilombo me hizo viral, imaginate", recordó sobre el episodio que derivó en la sanción que actualmente cumple.
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue la explicación que intentó dar para justificar el resultado del control. Según relató, durante una reunión familiar había comido una ensalada condimentada con vinagre.
Además, reconoció haber ingerido una pequeña cantidad de vino que le había dado de probar el abuelo de su novia: "Tomé media copita porque no me gusta, lo hice para aceptarle", sostuvo.
Los inspectores descartaron rápidamente esa argumentación y le respondieron con firmeza que el registro obtenido por el aparato "no es por la ensalada, sino por alcohol".
Mientras se desarrollaba la fiscalización, el joven intentó contactar a su familia para encontrar una solución. Las cámaras del operativo registraron el momento en que le pidió ayuda a uno de sus allegados: "¿Podés hablar con papá, por favor? Despertalo".
Durante la inspección también se observaron dentro del vehículo recipientes con bebidas alcohólicas. El conductor viajaba junto a su pareja y, ante la consulta de los agentes, intentó desligarse de esos elementos. "Yo no lo toqué, lo compré para ella", afirmó.
La respuesta de los inspectores fue contundente. "Usted ya dio alcoholemia positiva y está haciendo tareas comunitarias, pero no aprendió porque siguió tomando alcohol. En estas condiciones no puede continuar manejando", le advirtieron.
Como consecuencia de la infracción, las autoridades procedieron a retenerle la licencia de conducir. Además, deberá enfrentar una multa que puede alcanzar los $2.215.000 y podría recibir una nueva inhabilitación para conducir de entre tres y dieciocho meses.

