Deliciosa receta de arroz con pollo cremoso: un plato calentito para disfrutar cuando llega el frÃo
Se trata de una propuesta abundante, fácil de preparar y perfecta para compartir en casa. Además, combina ingredientes accesibles, aroma casero y una textura tan cremosa que se convierte en una de las opciones más reconfortantes para los dÃas frescos.
Cuando las temperaturas bajan y el abrigo se vuelve protagonista, también lo hacen los platos calientes que reconfortan desde el primer bocado. Las preparaciones humeantes, sabrosas y rendidoras ganan terreno en las mesas familiares, convirtiéndose en aliadas indispensables del invierno.Â
En el recetario de la abuela, el arroz con pollo ocupa un lugar de honor. Ya sea porque se elabora con ingredientes muy baratos, su sencilla cocción a fuego lento hasta o el impecable sabor de comida casera, no se puede negar que es una opción rendidora.
Ingredientes para el exquisito arroz con pollo 6 presas de pollo (muslos o pata-muslo) 2 tazas de arroz 1 cebolla 1 morrón rojo 2 dientes de ajo 2 zanahorias 1 taza de arvejas 1 tomate maduro o 3 cucharadas de puré de tomate 1 litro de caldo (casero o de cubito) Aceite Sal, pimienta y pimentón dulce Opcional: laurel, orégano, ajà molido1- En una olla grande, dorar las presas de pollo en un poco de aceite hasta que estén bien selladas. Retirar y reservar.
2- En la misma olla, rehogar la cebolla, el morrón, el ajo y la zanahoria picados hasta que estén tiernos.
3- Agregar el tomate picado o el puré y condimentar con sal, pimienta, pimentón y hierbas a gusto. Cocinar unos minutos.
4- Incorporar el arroz y mezclar bien para que se impregne del sofrito.
5- Volver a sumar el pollo, verter el caldo caliente y cocinar a fuego medio.
6- A mitad de cocción (unos 10 minutos), agregar las arvejas.
7- Continuar cocinando hasta que el arroz esté tierno y el lÃquido se haya absorbido.
8- Apagar el fuego, tapar y dejar reposar 5 minutos antes de servir.
Si te sobra arroz con pollo, algo bastante común porque esta receta suele rendir mucho, lo mejor es guardarlo en un recipiente hermético y conservarlo en la heladera por hasta tres dÃas. Para recalentarlo, lo ideal es hacerlo en una sartén con un chorrito de caldo o agua para que recupere humedad y no se seque. También podés usar el microondas, cubriendo el plato con una tapa o film para evitar que se reseque.
Otra opción es reinventar el plato: con un poco de queso y huevo podés convertir las sobras en un relleno delicioso para empanadas, tartas o croquetas. Incluso podés agregarle un toque de crema o salsa blanca y gratinarlo al horno para transformarlo en un guiso nuevo, perfecto para una segunda vuelta sin perder ni una pizca de sabor.
Â