La mejor receta de canelones de verdura con masa casera, el plato más reconfortante de la abuela
Una comida hecha con amor, perfecta para los días frescos y las mesas largas. Con ingredientes simples y una combinación de sabores suaves, esta preparación trae el auténtico sabor del hogar.
Hay algo mágico en la cocina de las abuelas: con apenas un puñado de ingredientes logran transformar lo simple en extraordinario. Sus manos tienen la sabiduría de generaciones y el don de crear platos que reconfortan el alma. No hace falta lujos ni secretos complicados, solo tiempo, cariño y sabores que nos conectan con la infancia.
Dentro del abanico de opciones que ofrece la cocina casera, la pasta ocupa un lugar privilegiado. Es versátil, rendidora y, sobre todo, infalible. Para quienes buscan una comida completa, rica y accesible, los canelones son una elección ideal: combinan lo mejor de un buen relleno, una cocción al horno y la posibilidad de adaptarse a lo que haya en la heladera.
En esta propuesta, los protagonistas son los vegetales, envueltos en una masa casera, suave y finita, con una cocción que resalta cada sabor. Se trata de una preparación simple, pero generosa, ideal para compartir en familia y disfrutar de un plato clásico que nunca pasa de moda.
Ingredientes de los mejores canelones de la abuela Para la masa (tipo panqueques):- 2 huevos
- 1 taza de harina (aproximadamente 120 gramos)
- 1 taza y media de leche
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de aceite (opcional)
- 2 atados de acelga o espinaca
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo
- 200 gramos de ricota, queso crema o alguna carne
- 3 cucharadas de queso rallado
- Sal
- Pimienta
- Nuez moscada al gusto
- Aceite o manteca para saltear
- Salsa blanca (opcional) o salsa de tomate casera
- Queso rallado para gratinar
- Manteca o aceite para enmantecar la fuente
1. Preparar la masa: en un bowl, batí los huevos con la leche y la sal. Agregá la harina de a poco, batiendo hasta lograr una mezcla sin grumos. Si querés una masa más flexible, podés sumar una cucharada de aceite. Luego, en una sartén apenas aceitada, cociná los panqueques uno por uno. Reservalos sobre un repasador limpio.
2. Preparar el relleno: lavá y herví la acelga o espinaca durante unos minutos. Escurrí bien y picá.
3. En una sartén con un poco de aceite o manteca, rehogá la cebolla picada y el ajo. Agregá la verdura picada, mezclá bien y condimentá con sal, pimienta y nuez moscada. Dejá enfriar un poco y uní con la ricota (o queso crema) y el queso rallado.
4. Armar los canelones: colocá una porción del relleno en cada panqueque y enrollá. Acomodalos en una fuente para horno previamente aceitada o con un poco de salsa. Cubrí con salsa blanca o salsa de tomate. Espolvoreá con queso rallado y gratiná en horno moderado (180°) por 15-20 minutos, hasta que esté dorado.
1. Escurrir bien la verdura: después de hervir la espinaca o la acelga, apretala con un repasador limpio para sacarle toda el agua. Así evitás que el relleno quede aguado o se abran los canelones al cocinarse.
2. Dejá reposar la masa: una vez que mezclás los ingredientes de la masa, dejala reposar unos 15 a 30 minutos antes de hacer los panqueques. Esto ayuda a que quede más elástica y pareja.
3. Cocinar los panqueques finitos y a fuego medio: no los hagas muy gruesos, así no dominan al relleno. Una sartén antiadherente apenas pincelada con aceite es clave.
4. Relleno tibio, no caliente: esperá que el salteado de verdura se enfríe antes de mezclarlo con la ricota. Así queda más firme y no reblandece la masa.
5. Salsa debajo y encima: Siempre colocá una capa de líquido en la base de la fuente antes de poner los canelones, para que no se peguen ni se sequen. Y otra capa generosa arriba, ¡con mucho queso!
6. Horno moderado, sin apuro: la abuela dice que las cosas buenas llevan tiempo. Cociná los canelones a 180° hasta que se gratinen, sin apurarlos con fuego fuerte.

