Exquisita polenta a la pomarola: receta calentita y rendidora para enfrentar la ola polar
Esta receta es sabrosa, económica, muy fácil de hacer y no requiere mucho tiempo de cocina. Es un plato caliente perfecto para combatir los días de frío intenso.
Cuando las temperaturas bajan y el cuerpo pide abrigo, no hay nada mejor que un plato humeante que te devuelva el alma al cuerpo. La polenta a la pomarola es de esas comidas simples y caseras que abrazan, con ese gusto que sin dudas trae recuerdos de algún tiempo y hace sentirse en el hogar, rendidora, accesible, se prepara en pocos pasos y permite enfrentar los días de ola polar.
Con una buena salsa de tomate, algo de queso y ese toque especial que cada cocina le da, esta receta se convierte en una gran aliada para el invierno. Ya sea para el almuerzo o la cena, sola o con un toque de carne, la polenta típica de la abuela nunca falla.
Receta de polenta a la pomarola para afrontar el inviernoLa pomarola es una de esas salsas clásicas que se hacen con lo que hay a mano, cebolla, ajo, un poco de puré de tomate y algún condimento alcanzan para lograr un gusto casero y reconfortante. Lo mejor es que se puede ir ajustando según lo que tengas en la heladera, dándole un toque especial sin complicarte la vida.
Ingredientes:- 1 taza de polenta (de cocción rápida o tradicional)
- 4 tazas de agua o caldo
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de manteca (opcional)
- 2 cucharadas de queso rallado (opcional)
- 1 cebolla picada
- 2 dientes de ajo picados
- 1 zanahoria rallada o en cubitos (opcional)
- 1/2 morrón (opcional)
- 2 cucharadas de aceite
- 1 lata de puré de tomate o 400 g de tomate triturado
- 1 cucharadita de azúcar
- Sal, pimienta y orégano a gusto
- Un chorrito de vino tinto (opcional)
- 1 hoja de laurel (opcional)
-En una olla con aceite caliente, salteá la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Agregá la zanahoria y el morrón si usás. Cociná unos minutos. Incorporá el puré de tomate, el azúcar, los condimentos, el laurel y el vino si tenés. Cociná a fuego bajo unos 20-25 minutos, revolviendo cada tanto hasta que la salsa espese y tome sabor.
-Mientras esto se cocina vas a ir preparando la poleta. En una olla, poné a hervir el agua con la sal. Cuando rompa el hervor, bajá el fuego y agregá la polenta en forma de lluvia, revolviendo constantemente con cuchara de madera para evitar grumos. Cociná según indique el paquete (generalmente de 1 a 5 minutos si es instantánea). Apagá el fuego y agregá manteca y queso si querés darle un plus de cremosidad.
-Serví la polenta caliente en un plato hondo, volcá encima una buena cantidad de salsa pomarola y, si tenés, un poco más de queso rallado por arriba. ¡Listo para disfrutar!

