INFORME ESPECIAL

Calefacci贸n "blue": el aumento de las tarifas empuja a los hogares a optar por artefactos econ贸micos, pero peligrosos

La quita de subsidios, el recorte de Zonas Fr铆as y la ca铆da de los ingresos obligan a los sectores m谩s vulnerables a reemplazar el gas de red y de garrafas oficiales por m茅todos alternativos e inseguros.

Por Jimena Golender

La ca铆da sostenida de los ingresos reales y la reforma del esquema de subsidios a los servicios b谩sicos modificaron el mapa del consumo estacional. Tras la quita de la asistencia estatal en las facturas de gas de red y en medio del avance del proyecto legislativo que busca reducir el alcance de la Ley de Zonas Fr铆as, los hogares se vuelcan cada vez m谩s hacia m茅todos de calefacci贸n alternativos -y m谩s peligrosos-.

La quita de la asistencia estatal a las regiones m谩s fr铆as del pa铆s que alcanzaban a varias localidades de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, C贸rdoba y la regi贸n de Cuyo implicar谩 que millones de usuarios deban afrontar el costo pleno del gas durante los meses de invierno con incrementos que alcanzar铆an hasta un 55%.

Ante la pol铆tica de reducci贸n de subsidios que lleva adelante el Gobierno y la desregulaci贸n del precio de las garrafas, sumado a una econom铆a familiar de salarios estancados, creci贸 la desconexi贸n voluntaria del servicio y la transici贸n hacia la calefacci贸n "blue".

Ante el aumento de tarifas y del precio de las garrafas, las familias optan por alternativas de calefacci贸n m谩s peligrosas para el invierno.

Estas alternativas a las que recurren las familias para climatizar sus hogares al margen de las redes formales de gas responden a la imposibilidad de afrontar boletas cada mes m谩s caras. La brecha entre el costo de los servicios y la capacidad de pago de los sectores m谩s vulnerables convirti贸 al acceso al calor en un factor de exclusi贸n social y un indicador cr铆tico de la p茅rdida del poder adquisitivo durante la era Milei.

La brecha del gas: ingresos m铆nimos versus tarifas m谩ximas

De acuerdo al informe de Evoluci贸n de la Distribuci贸n del Ingreso (EPH) del INDEC, en los hogares que representan el 30% de la poblaci贸n con menores recursos del pa铆s, el ingreso promedio familiar per c谩pita se posiciona muy por debajo de la l铆nea de la Canasta B谩sica Total (CBT) que determina el umbral de la pobreza.

Al cruzar estos ingresos con el costo de vida actual y el gasto mensual que se destina al pago de servicios b谩sicos, se evidencia una brecha cada vez m谩s profunda. De acuerdo con el monitoreo mensual del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Econom铆a Pol铆tica (IIEP), dependiente de la UBA y el CONICET, una familia tipo del 脕rea Metropolitana de Buenos Aires necesita destinar una porci贸n sustancialmente mayor de sus recursos mensuales exclusivamente para cubrir la Canasta de Servicios P煤blicos (que abarca los consumos promedio de luz, gas, agua y transporte p煤blico).

Mientras que para los sectores medios o altos este gasto representa menos del 15% de sus recursos, para un hogar con ingresos m铆nimos afrontar las boletas con la indexaci贸n autorizada por el Ministerio de Econom铆a implica destinar entre un 25% y un 35% de sus ingresos totales solo a mantener encendidos los servicios b谩sicos. Esta realidad fuerza una sustituci贸n: el apagado de estufas reguladas y el auge del mercado de climatizaci贸n alternativo y desregulado.

El circuito informal del calor

La calefacci贸n "blue" crece en el mercado de venta de garrafas. Aunque la Secretar铆a de Energ铆a mantiene programas de asistencia reducidos para la compra de estos artefactos, los sobrecostos de distribuci贸n y la escasez de puntos de venta a precios oficiales en los barrios vulnerables obligan a los usuarios a convalidar sobreprecios para abastecerse de gas fraccionado durante los meses m谩s fr铆os.

Asimismo, informes de infraestructura de la C谩mara Argentina de la Construcci贸n y de organizaciones sociales advierten que la migraci贸n forzada hacia caloventores y estufas de cuarzo satura conexiones el茅ctricas deficientes, lo que eleva la frecuencia de los cortes de baja tensi贸n en asentamientos o zonas sin conectividad a la red de gas natural.

Como 煤ltimo recurso aparece el uso de le帽a, carb贸n o deshechos para sectores de la periferia bonaerense y del interior del pa铆s que quedan completamente fuera de la cobertura de la red de gas natural y de la segmentaci贸n de subsidios del Estado.

Los riesgos de los m茅todos econ贸micos de calefacci贸n

El desplazamiento del consumo energ茅tico hacia opciones de menor costo conlleva riesgos de seguridad dom茅stica. Los productos de calefacci贸n m谩s accesibles en el mercado informal o de segunda mano carecen de las certificaciones de seguridad obligatorias otorgadas por el Instituto Argentino de Normalizaci贸n y Certificaci贸n (IRAM), tales como las v谩lvulas de corte por falta de ox铆geno o los sistemas de tiro balanceado.

El principal vector de peligro se concentra en la combusti贸n incompleta. Las estad铆sticas del Ministerio de Salud confirman que el uso de braseros, cocinas a gas utilizadas como estufas y pantallas de gas conectadas de forma directa a garrafas sin la ventilaci贸n cruzada correspondiente multiplica los casos de intoxicaci贸n por mon贸xido de carbono

Asimismo, los artefactos el茅ctricos de bajo costo demandan un amperaje que las instalaciones el茅ctricas de los hogares de menores recursos no pueden resistir. Los peritajes de la Superintendencia Federal de Bomberos demuestran que las redes domiciliarias desprovistas de llaves t茅rmicas y disyuntores diferenciales sufren recalentamientos de cables que desencadenan cortocircuitos.

El mercado "blue" de la calefacci贸n

A la hora de evaluar los sistemas de calefacci贸n m谩s accesibles del mercado informal, la peligrosidad se mide por el tipo de energ铆a que utilizan (combusti贸n versus el茅ctrica) y la ausencia de sistemas de corte automatizados.

En este sentido, los relevamientos sobre siniestralidad demuestran que las unidades de menor costo suelen registrar los 铆ndices m谩s elevados de fallas catastr贸ficas por la baja calidad de los materiales de manufactura y la deliberada omisi贸n de est谩ndares de seguridad en los procesos de fabricaci贸n masiva de marcas no homologadas.

En el segmento de los dispositivos el茅ctricos, las estufas de cuarzo y los caloventores de baja gama representan las opciones m谩s accesibles. No obstante, la eliminaci贸n de componentes de protecci贸n esenciales, tales como los interruptores t茅rmicos y los sistemas pendulares de corte por posici贸n, incrementa su incapacidad para autorregularse ante fallas. 

A esto se suma el uso de conductores el茅ctricos subdimensionados en el cableado interno, que es insuficiente para el r茅gimen de amperaje requerido, lo que puede provocar cortocircuitos en la instalaci贸n de la vivienda.

Por otra parte, los sistemas de pantallas acopladas a garrafas de 10 o 15 kilogramos constituyen una alternativa habitual en zonas sin acceso a la red de distribuci贸n. La proliferaci贸n de variantes adulteradas o comercializadas en el mercado informal introduce fallas de dise帽o cr铆ticas en el sistema de regulaci贸n, lo que transforma el hogar en una atm贸sfera de alta vulnerabilidad ante cualquier fuente de ignici贸n el茅ctrica o mec谩nica.

En lo que respecta al gas natural de red, las pantallas infrarrojas y los calefactores que carecen de salida al exterior presentan restricciones normativas severas. Su instalaci贸n inadecuada en espacios cerrados y el hecho de no poseer una v铆a de ventilaci贸n consumen el ox铆geno presente en el aire del ambiente donde est茅 ubicado el artefacto.

Por 煤ltimo, los equipos basados en la utilizaci贸n de combustibles l铆quidos, como el kerosene o el alcohol, no disponen de cierres herm茅ticos ni de dobles paredes de aislamiento, lo que expone el reservorio de combustible a la radiaci贸n t茅rmica directa del propio quemador. Ante un movimiento m铆nimo que provoque el vuelco del artefacto, el l铆quido inflamable se puede derramar, generando un foco de fuego de r谩pida propagaci贸n.

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