INFORME ESPECIAL

Comedores al l铆mite: trabajadores y "ex clase media" se suman a la fila por un plato de comida

Desde centros de asistencia de todo el pa铆s advierten por el aumento de la demanda en medio del ajuste presupuestario y la ca铆da de donaciones. Quienes antes donaban, ahora se acercan a pedir comida. En paralelo, se multiplica la venta de productos a punto de vencer.

Los comedores barriales atraviesan una situaci贸n cr铆tica que "se agrava cada vez m谩s", seg煤n indicaron fuentes del sector a cronica.com.ar. La crisis econ贸mica profundiz贸 el desborde de la demanda en todo el pa铆s y, por primera vez, trabajadores asalariados se acercan a pedir un plato de comida. El escenario se agrav贸 por la ca铆da de donaciones y el ajuste sobre el presupuesto destinado a estos centros comunitarios.

En paralelo al incremento de quienes hacen fila para cubrir al menos una comida diaria, las donaciones de alimentos se derrumbaron. Las limitaciones presupuestarias en las partidas oficiales de asistencia y la reducci贸n del 60% en las entregas de productos por parte de empresas y supermercados empeoraron las condiciones de asistencia para los m谩s vulnerables, a los que comenzaron a sumarse sectores de ex clase media.

Comederos y organizaciones sociales de las provincias de Buenos Aires, Chubut, Misiones y Catamarca alertaron sobre un panorama desalentador del que tambi茅n se hizo eco la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).

En el Comedor Rayito de Luz pasaron de entregar 30 viandas familiares a m谩s de 100.

En el Comedor Rayito de Luz, ubicado en Villa Arg眉ello (Berisso, Provincia de Buenos Aires), la insuficiencia de recursos oblig贸 a reducir las jornadas de cocina a la mitad, aunque se complement贸 la ayuda con la entrega de viandas a familias vulnerables.

Blanca Ch谩vez, trabajadora del espacio, detall贸 al diario Cr贸nica las dificultades que atraviesan: "Se sum贸 mucha gente que nunca se acercaban. Desde nuestro espacio, antes hac铆amos 4 veces a la semana, pero ahora estamos trabajando 2 veces a la semana y los jueves entregamos viandas a las familias. Hasta el a帽o pasado entreg谩bamos 30 viandas a 30 familias, ahora llegamos a 80 y a veces 100, ese es nuestro l铆mite". 

El centro asiste a personas en situaci贸n de calle pero tambi茅n a trabajadores informales: "En el barrio, la mayor铆a son alba帽iles y amas de casa (limpian y cuidan abuelos). Como son trabajos a destajo, si llueve no trabajan y ese d铆a no comen. A veces nos piden una yerba para que se hagan mate cocido. Muchas veces las cocineras entregan su plato de comida que les corresponde al vecino que no lleg贸", relat贸 Ch谩vez. 

Para sostener las ollas, el comedor -que sirve entre 300 y 400 platos diarios- depende del respaldo de la organizaci贸n social La Cabral, una huerta propia y asistencia municipal. "Con eso podemos garantizar la ollas. A veces hacemos rifas porque un caj贸n de pollo es para una comida y cada pata la partimos en 3 para que alcance", se lament贸.

Por otro lado, uno de los responsables a cargo de un comedor de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, explic贸 a este medio que la demanda por un plato de comida alcanz贸 niveles nunca vistos desde que abri贸 el centro de asistencia en 2005. "Se necesitan desde tenedores hasta ollas. Las que tenemos tienen m谩s de 20 a帽os y ya no dan abasto. No puedo ni pintar el comedor, como la gente no come pintura, me interesa m谩s tener comida", asegura al diario Cr贸nica.

En los comedores recurren a las huertas comunitarias como complemento.

"Estamos de lunes a viernes; cada vez son m谩s personas. Al menos recibimos ayuda desde Comodoro y nos asisten con carne, pollo, productos secos", cont贸 Roberto.

En la provincia de Misiones, la Red Alimendar, en conjunto con la organizaci贸n Techo y el Observatorio de Datos Socioecon贸micos de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), realiz贸 un relevamiento en los barrios populares de Posadas. Gionas Borboy, coordinador de dicha red, explic贸 a una radio local la complejidad del panorama actual con el que se encontraron: "Entendemos que la situaci贸n ha cambiado mucho, para much铆simos comedores y merenderos. Estamos haciendo una actualizaci贸n de datos porque la realidad ha golpeado fuerte a todos"

Seg煤n Borboy, un 15% de los espacios recib铆a partidas del Ministerio de Capital Humano de la Naci贸n, otro 15% del municipio local, y entre un 15% y 20% depend铆a de la cartera de Desarrollo Social provincial. "Obviamente, de Capital Humano desde hace un tiempo a esta parte es irregular su presencia. La gente de la Municipalidad, al menos lo que es la parte de merendero, est谩n trabajando ellos directamente, entonces ya de por s铆 los mismos han tenido una merma, en lo que es este insumos y recursos estos comedores y merenderos", detall贸 el referente. 

A pesar de verse obligados a espaciar las jornadas de atenci贸n en varias sedes, la afluencia de personas en busca de comida no se detuvo. "Sin duda, hay comedores que, pese a haber mermado la cantidad de d铆as en los cuales ellos cocinan, ven en aumento la cantidad de personas que se acercan", remarc贸 Borboy, quien adem谩s advirti贸 que "hay muchos comedores y merenderos que nos cuentan que tienen lista de espera; y no saben qu茅 hacer porque no tienen una forma de decir 'bueno, activamos y estamos abriendo espacios como para poder abrir otro d铆a y poderle dar oportunidad a estas personas que est谩n esperando por un plato de comida'"

Una situaci贸n similar se registra en la provincia de Catamarca, donde los comedores y merenderos barriales reportan una saturaci贸n. Alejandra Figueroa, referente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y encargada de varios espacios comunitarios, manifest贸 que el flujo de familias que se acercan aument贸.La dirigente puntualiz贸 que el volumen de mercader铆a asignado por las autoridades resulta insuficiente en proporci贸n a la demanda. "Vos les dec铆s que ten茅s 30 chicos y te dan para 15. Con dos fardos de harina y uno de az煤car no haces la merienda para 30 pibes durante 15 o 20 d铆as", asever贸 Figueroa. Ante la falta de stock, concluy贸 que la continuidad de la asistencia alimentaria depende del financiamiento propio y la solidaridad barrial: "Nosotros mantenemos el merendero con nuestros bolsillos".

Crece la venta de productos a punto de vencer e impulsa la ca铆da de las donaciones a comedores

En un contexto de fuerte ca铆da del consumo y p茅rdida del poder adquisitivo, las aplicaciones que comercializan excedentes de supermercados a mitad de precio registran un crecimiento exponencial en el pa铆s. El fen贸meno, traccionado por sectores de una clase media cada vez m谩s ajustada, provoca en contrapartida una baja del 60% en las donaciones de mercader铆a destinadas a los comedores comunitarios.

A trav茅s de plataformas digitales que ofrecen productos pr贸ximos a vencer con descuentos de entre el 35% y el 70%, se consolid贸 un modelo de negocios basado en la venta de mercader铆a que anteriormente se destinaba a la destrucci贸n o a la donaci贸n. La din谩mica de estas aplicaciones consiste en la venta de "bolsas sorpresa" cuyo contenido exacto el comprador desconoce hasta el momento del retiro, aunque se categorizan por rubros como l谩cteos, panificados o productos frescos.

Bajo el argumento de la sustentabilidad ambiental y la reducci贸n de la huella de carbono mediante la disminuci贸n de desechos org谩nicos, el sistema capt贸 un volumen creciente de usuarios que buscan mitigar el impacto de la inflaci贸n en sus presupuestos. 

Desde el Banco de Alimentos de C贸rdoba confirmaron que las donaciones de las cadenas de supermercados registraron una disminuci贸n notable desde fines de 2025. 

De acuerdo con datos brindados por Alejandro Ru铆z D铆az, integrante de dicha instituci贸n, el volumen recibido cay贸 de un promedio de 15 bultos por sucursal a solo cinco, debido a que los productos aptos para consumo pero cercanos a vencer ahora se dirigen a las plataformas de descuento. "Las aplicaciones que ofrecen productos a punto de vencer son un competidor muy importante, porque la gente aprovecha los descuentos. Esos alimentos antes ven铆an en gran cantidad y ahora est谩 siendo muy reducido", explic贸 Ru铆z D铆az, quien detall贸 que la entidad debi贸 fraccionar las entregas para sostener la asistencia a los comederos, mientras se mantiene una lista de espera de comedores que no pueden ser incorporados por la escasez de stock. 

La Iglesia advirti贸 que trabajadores de clase media se acercan a pedir ayuda

La Conferencia Episcopal Argentina alert贸 sobre el incremento de las personas que acuden a solicitar asistencia social en el pa铆s y alert贸 sobre un dato llamativo: desde hace meses que sectores de clase media que anteriormente estaban entre los que realizaban donaciones, ahora est谩n entre los que solicitan ayuda. 

El presidente del Episcopado y arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, describi贸 una transformaci贸n que excede a los grupos hist贸ricamente vulnerables de la poblaci贸n y que afecta a asalariados.

Entre quienes solicitan una ayuda econ贸mica puntual o insumos de primera necesidad se encuentran trabajadores con empleo formal y jefes de hogar integrados al mercado laboral regular. "Antes nos ayudaba gente en C谩ritas que ahora son tambi茅n gente que nos viene a pedir", sostuvo Colombo.

Si bien reconoci贸 que ciertos programas de asistencia que lleva adelante el Gobierno mantuvieron un nivel de contenci贸n en las franjas de indigencia, se dej贸 desprotegidos a los sectores intermedios ante los incrementos de las tarifas, alimentos y alquileres."Los que m谩s la pasan mal son los del medio, esas clases medias empobrecidas", concluy贸 el presidente de la Conferencia Episcopal.

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