Los médicos de un hospital de la ciudad de Bunde, en India, se encontraron con un insólito hecho tras hacerle una ecografía abdominal a un hombre que llegó con un dolor de estómago. El paciente tenía 116 clavos en su interior.

Cirujanos del nosocomio requirieron más de una hora en el quirófano para poder extraerle al hombre todo el material ingerido. La mayoría de los clavos medían 6,5 cm y fue un milagro que ninguno le causase un daño irreversible o, incluso, la muerte.

La mayoría de los clavos medían 6,5 cm.

El paciente, identificado como Bhola Shankar, de 42 años, había acudido a un chequeo médico el domingo pasado, después de sufrir dolor de estómago por varios días, relató el doctor Anil Saini. La condición del paciente es ahora normal y puede hablar correctamente, agregó el profesional.

La ecofragía que muestra la cantidad de elementos en su estómago.

"Sin embargo, no pudo contar cómo se tragó tal cantidad de objetos. Los clavos de hierro han podido resultar fatales si cualquiera de ellos hubiera entrado en su intestino", añadió. Tampoco los familiares del paciente, que trabajó como jardinero, pudieron decir qué lo llevó o cómo hizo para tragar esos objetos que pudieron haberle causado la muerte, concluyó el cirujano.