Una terapeuta de masajes y consejera de Queensland, Australia, ayuda a sentirse mejor a gente con problemas de autoestima y personas que sufren depresión, pero no en su consultorio, sino en la calle.

Gracias a esta tarea, Jessica O´Neill gana casi 1.100 dólares a la semana, unos 60.000 por año por dar "abrazo profesionales" a desconocidos.

La mujer decidió salir de su consultorio para comenzar a abrazar a desconocidos.

Según medio locales, la mujer considera este trabajo como lo mejor que le podía pasar ya que al menos, las personas en esos instantes, tienen un momento de paz, en el cual descargarse o contar su historia. 

Jessi O´Neill asegura que con los abrazos "salva el alma".

"Puedo ver cómo la ansiedad y la tensión desaparecen, gracias a eso puedo seguir con la terapia y ayudarles a sanar", expresó la masajista.

La idea de los " abrazos profesionales" nació de un mandato familiar.

Según contó O´Neill, la mayoría de los hombres tienen menos de 40 años, al tiempo que recordó que su marido no se opone a su trabajo porque no es celoso.