"Por tocar ...": fueron a un restaurante, se comieron "la vida" y les cobraron un ofensivo recargo en el ticket
Un usuario de Twitter compartió la foto del comprobante en el que figuran varios ítems como una tarta de queso, una ensalada cesar, entre otros. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue inesperado recargo.
Twitter es la red social que miles de personas eligen a diario para contar anécdotas de su vida cotidiana. En ella también hay cuentas especializadas que comparten contenidos sobre diferentes temas, como la arquitectura, la moda, el cine o la gastronomía. Uno de estos perfiles corrresponde a @soycamarero, quien realiza publicaciones sobre los curiosos tickets que los clientes reciben después de comer.
En los últimos @soycamarero, quien además comparte las vivencias de quienes trabajan en el rubro gastronómico y hotelero, subió una foto de un ticket en la que se observa un curioso recargo, además de las infusiones y las comidas que fueron solicitas por los clientes.
En el comprobante se observa que los consumidores pidieron: ración de jamón ibérico, ensalada cesar, aguacate con gambas, pimientos fritos, un tubo (comida típica), café pequeño, infusión y una tarta de queso. Sin embargo, eso no fue todo porque lo último cobrado de la lista se relacionó con la actitud del cliente.
"Tocar los cojones", fue el curioso ítem por cual el local gastronómico le cobró 20 euros a los comensales, es decir, les cobraron un recargo extra por "fastidiar". Además, al final el comercio les agradece por su visita.
Fueron a un restaurante, se negaron a pagar y el dueño las golpeó
Además de compartir tickets en las redes sociales, los usuarios también dejan sus reseñas sobre los lugares a los que van a comer. Fue así como se hizo público que un grupo de mujeres se negaron a pagar lo que consumieron porque el local gastronómico les exigió pagar una propia que consideraron "exorbitante".
El hecho sucedió hace una semana en Wolfie´s Restaurant, ubicado en Houston, Estados Unidos. Según la versión que las mujeres brindaron a medios locales, no sólo se negaron a pagar la propipa sino que también el dueño del local les pegó.
La propina exigida era de un 30 por ciento, pero lo indicado por el dueño es que sólo se trataba de un 18 por ciento, una cifra especial que se cobra por la concurrencia de personas a la mesa: eran seis mujeres y cinco niños.
Jasmine Scott, una de las mujeres agredidas, afirmó en diálogo con Fox 26 que el dueño del local les dijo "insultos raciales" y que las llamó "black b". El consumo total fue de 395 dólares, montó que aún no fue abonado por las clientas al que el propietario trató de "locas".

