CIENCIA

¿Qué significa para la psicología olvidarese el nombre de las personas?

Una de las cosas más comunes de la vida es olvidarse algún nombre que otro de personas que vimos o conocimos al pasar. La ciencia estudió ese comportamiento y encontró resultados increíbles. 

El cerebro humano tiene miles de variantes y existen millones de pruebas. Es un mundo aparte a descubrir que ni la ciencia psicológica a podido conocer al 100%. En el caso de la memoria y el procesamiento de la información hay una particularidad con los nombres propios. Es un desafío muy específico para el sistema cognitivo recordar nombres y los resultados de diferentes estudios han sido sorprendentes. 

Lo primero a aclarar es que el olvidarse de uno o más nombres no significa un estado de alerta ni una falla cognitiva. Nuestro cerebro procesa, organiza y prioriza toda la información que recibe. Los nombres propios, al tener poca carga semántica significativa, es común que no sean memorizados. La "carga semántica significativa" se refiere al valor emocional, psicológico o connotativo que una persona atribuye a una palabra o frase más allá de su significado literal. 

Para esclarecer, la falla cognitiva es diferente a la cerebral. La falla cerebral es un término más amplio que se refiere a cualquier disfunción o daño en el cerebro, mientras que la falla cognitiva se refiere específicamente a la pérdida o deterioro de las funciones mentales como la memoria, el pensamiento y la atención. 

Por qué la gente suele olvidar los nombres de otras personas

 

Hay una diferencia muy grande con respecto a los conceptos concretos. Estos últimos tienen asociaciones mentales mucho más fuertes que los nombres propios, por eso se dificulta mucho recordarlos.

Esto está comprobado tras un experimento que realizaron los psicólogos Deborah Burke y Donald MacKay. Le mostraron la misma imagen a dos grupos con instrucciones distintas. Uno de esos grupos recordó mucho mejor los datos cuando estaba asociado a una profesión. De ahí sale el valor de la carga semántica. 

Los investigadores también llegaron a la conclusión que los nombres propios tienen una conexión mucho más débil entre la forma en que suena y su contenido. El cerebro prioriza la información con un cierto significado de importancia o una carga emocional muy fuerte. Los nombres al ser solo una especie de etiqueta no son bien memorizados, salvo que esos nombres tomen un valor crucial en nuestras vidas (como amigos, familiares, etc).

Una forma útil de volver a recordar un nombre borroso es asociarlo con una foto, rima o cualquier característica que logre distinguirlo.    

 

Esta nota habla de: