La razón científica por la que te cuesta dormirte: está en tu celular
Un estudio publicado en Frontiers in Psychiatry revela que usar el celular antes de dormir aumenta hasta un 50% el riesgo de insomnio. La causa está en una función biológica que los dispositivos alteran sin que lo notes.
Revisar WhatsApp, scrollear Instagram o ver un video antes de apagar la luz parece un hábito inofensivo. Sin embargo, un estudio publicado en la revista Frontiers in Psychiatry confirma que esa rutina nocturna tiene consecuencias directas sobre la calidad del sueño: quienes usan el celular durante la hora previa a acostarse tienen hasta un 50% más de probabilidades de sufrir insomnio.
El dato no es menor si se considera que se trata de una costumbre extendida en la mayor parte de la población mundial.
Qué le pasa al cerebro cuando mirás la pantalla antes de dormir
El problema central es biológico. La luz azul que emiten los dispositivos electrónicos -celulares, tablets y computadoras- inhibe la producción de melatonina, la hormona responsable de indicarle al cuerpo que es momento de descansar. Sin esa señal, el organismo no logra iniciar el proceso natural de sueño y el tiempo para conciliarlo se extiende de forma considerable.
A eso se suma un factor mental: el contenido que se consume en aplicaciones como WhatsApp, TikTok o YouTube genera sobreestimulación y ansiedad. El cerebro queda en un estado de alerta que es directamente opuesto al que necesita para relajarse y dormir.
Por qué el riesgo crece con cada minuto extra de pantalla
La investigación también establece que el impacto no es el mismo para todos. El riesgo de experimentar un sueño de mala calidad aumenta en proporción directa al tiempo que se pasa frente a la pantalla: a más minutos, mayor deterioro del descanso. Esto convierte al uso nocturno del celular en uno de los factores más relevantes detrás del insomnio crónico y la fatiga persistente que afecta a millones de personas.
Qué recomiendan los especialistas
La indicación de los profesionales es concreta: evitar pantallas al menos 60 minutos antes de ir a la cama. En lugar del celular, proponen actividades que reduzcan de forma natural los niveles de alerta: leer en papel, escuchar música tranquila o practicar respiración consciente.
Para quienes ya arrastran dificultades para dormir, los especialistas sugieren además establecer horarios fijos para acostarse y levantarse, y convertir el dormitorio en un espacio libre de dispositivos. Recuperar ese ambiente es, según la ciencia, el primer paso para restaurar el ritmo biológico y volver a descansar bien.

