El corazón de Quilmes latió al ritmo de la Scaloneta: una remontada que quedará en la historia

La clasificación a cuartos de final se celebró con una explosión de alegría en las calles, donde cientos de hinchas se abrazaron para seguir soñando con el Mundial.

La clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial se vivió con enorme intensidad en Quilmes, donde el partido frente a Egipto logró detener por completo el ritmo habitual de la ciudad.

Mientras el equipo dirigido por Lionel Scaloni disputaba un encuentro cargado de tensión y emociones, las calles del distrito ofrecían una imagen poco frecuente: escasa circulación de vehículos, colectivos con muy pocos pasajeros y comercios atentos a las pantallas para seguir cada minuto del partido.

En el centro de la ciudad, al igual que en distintos barrios del distrito, fueron muy pocas las personas que se vieron caminando por la vía pública. La actividad comercial y el movimiento cotidiano quedaron prácticamente en pausa mientras miles de vecinos seguían las alternativas del encuentro.

La tensión se transformó en una verdadera explosión de alegría cuando Argentina protagonizó una remontada inolvidable. Tras comenzar perdiendo 2 a 0, el seleccionado reaccionó con los goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández para dar vuelta el resultado y quedarse con un triunfo por 3 a 2 que aseguró el pase a los cuartos de final.

Apenas el árbitro marcó el final del encuentro, los bocinazos comenzaron a escucharse en distintos puntos de Quilmes. Decenas de vecinos salieron con banderas argentinas, camisetas de la Selección, bombos y bengalas para celebrar una victoria que mantuvo en vilo a todo el país.

Los principales puntos de festejo fueron la estación de Quilmes, el Paseo Rivadavia y las avenidas 844 y 893, donde cientos de hinchas se reunieron para cantar, saltar y celebrar una nueva alegría de la Scaloneta, que continúa firme en su camino hacia el sueño mundialista.

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