Por Matías Resano 
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Una desesperada búsqueda lleva a cabo María Ester Olivera en la localidad bonaerense de José León Suárez, con el fin de reencontrarse con sus nietas, quienes le fueron arrancadas por la madre de ellas, su propia hija, sin permiso judicial alguno. La mujer tiene la guarda de las niñas, producto de los constantes abandonos y maltratos de la progenitora, que se encuentra desaparecida junto a sus hijas luego de mantener una fuerte discusión con su pareja.

Por lo tanto, la abuela clama con profunda angustia por el pronto regreso de las pequeñas. En la tarde del sábado, María Ester retornó a su casa, en la mencionada localidad del partido de San Martín, luego de una larga jornada, acompañando a su hijo en un centro de salud por una afección.

Por lo tanto, la mujer se recostó y en ese instante arribó su hija, quien aprovechando que su madre estaba acostada, reunió a sus hijas y se alejó pronto del domicilio. Una determinación que incumplió con la disposición del servicio local de la niñez del mencionado distrito, que le otorgó la guarda a Olivera.

En este sentido, la abuela aclaró que "no tiene permiso para llevarlas, yo tengo la guarda cuando mi hija las abandonó hace tres años. En esa oportunidad dijo que salía a comprar los pañales a la criatura más chica y jamás volvió". A pesar de semejantes restricciones, Zaira, de 8 años, Alessia, de 6, y Bianca, de 4, fueron vistas por última vez el domingo junto a su progenitora en las costas del Río de la Plata, en la localidad bonaerense de San Isidro.

"Estaban con la familia de la pareja de mi hija. Pero hubo una discusión entre ellos porque ella le pegó a mi nieta más chica, y entonces agarró a las tres nenas y se fue. Ese es el último rastro que tenemos", detalló María Ester.La mujer recorrió hospitales, seccionales policiales y cada rincón de José León Suárez sin éxito alguno, razón por la cual se agudiza su tormento. Al respecto, la ser querida de las menores desaparecidas reconoció que "estoy desesperada porque no sabemos nada de ellas.

"La mamá de las nenas es adicta, las maltrata físicamente y hasta las abandonó. A mi casa venía a verlas cada cuatro o cinco meses. Se las llevó con lo puesto, no tienen mucha ropa ni tampoco comida" dijo con angustia la abuela. A su vez reflejó sus sensaciones, al remarcar que "necesitamos encontrar a las nenas antes que pase algo grave. Espero que ya no haya pasado, quiero encontrar a las nenas sanas y salvas".