El billete de 1000 pesos, lanzado a fines de 2017, sigue generando dolores de cabeza a distintos comerciantes. Conocido por el pájaro utilizado como insignia, el hornero, y su color naranja, el papel moneda de mayor denominación de nuestro país es ampliamente utilizado para cometer todo tipo de fraudes, principalmente a partir de falsificaciones.

En los últimos días, comerciantes de distintos puntos del país elevaron sus reclamos por el pago con billetes falsos, una situación que también padecieron en las últimas semanas los jubilados, algunas veces con dificultades para seguir el vertiginoso cambio de los billetes.

"Tengan cuidado, andan un hombre y una mujer, de aproximadamente 35 años, en un auto negro con los vidrios polarizados. Se hacen pasar por clientes y luego te pagan con un billete de mil pesos que es falso. Se van rápidamente y no dan tiempo a nada", escribió una vecina de Esteban Echeverría, y el mensaje pronto se desparramó por Twitter y Facebook.

Para evitar inconvenientes con los "naranjitos", el Central recordó las principales medidas de seguridad a tener en cuenta, para saber si es falso o válido. Según informó el Banco Central todos los billetes tienen un tamaño uniforme de 155 mm de ancho y 65 mm de alto. El papel utilizado es 100% de fibra de algodón, con un peso de 83 gr/m2, exento de fluorescencia a la luz ultravioleta, con una impresión en tres etapas sucesivas, bajo sistemas de impresión offset, calcografía y tipografía.