Hacen dos horas de cola para comprar un pan dulce
Dicen que es el pan dulce más "famoso y codiciado" de Buenos Aires en estas fiestas. A pesar de que cuesta $ 820, la gente hace largas filas para conseguirlo. ¿Cuál es el secreto?
Ya es un clásico en las fiestas. A pesar de la crisis, la gente hace largas colas para comprar un pan dulce que tiene un costo de $ 820 cada uno.
El cambio en el precio del dólar dificultó poder mantener un valor económico para el pan dulce "más famoso", el del restaurant Plaza Mayor, ubicado en Venezuela y San José en la Ciudad de Buenos Aires. El año pasado costaba $ 500. Sin embargo, la cantidad de personas que viene a comprarlo en comparación a otros años no bajó.
Su precio se vuelve irrelevante para sus compradores, que elijen este lugar como un sitio al que hay que asistir sí o sí antes de las fiestas. Desde hace más de tres décadas, este lugar se vuelve un lugar tradicional de visita en época de fiestas, en donde cientos de personas hacen largas filas todos los días para llevarse su pan dulce a casa antes de navidad y año nuevo.
Dos datos: se pueden freezar y se venden todo el año.
El gerente, Federico Yahbes, considera que la gente los sigue eligiendo porque nunca renunciaron a la receta de su abuela, quien allá por el año 1985 le cedió a su hijo Ricardo los ingredientes para poder ofrecer a la gente ese pan dulce, en principio solo para "promocionar la sidra" que vendían en época de fiestas.
"Cuando mi papá arma el restaurant teníamos sidra suelta y él la quería fomentar. Entonces le pide la receta de pan dulce a mi abuela para incluirla con la sidra y que se fomente. Nosotros regalabamos una copita de sidra con una rodaja de pan dulce y así fue la gente enganchándose. Porque este pan dulce se conoció de boca en boca, no hicimos publicidad. Así fue haciéndose la fama”, comentó Yahbes en diálogo con Crónica.com.ar.
El pan dulce es comprado por familias particulares, pero también por dueños de negocios que luego revenden el producto por su rico sabor y el indiscutido éxito que tiene para todos los que lo han probado. “La gente elige nuestro pan dulce por sobre otros porque respetamos la receta original de mi abuela, y hoy con la misma calidad... diez almendras, son diez almendras”, dijo orgulloso Federico.
Muchas personas de distintos rincones de Capital y el conurbano bonaerense se acercan hasta Plaza Mayor a conseguir su pan dulce, y pese a que tienen que hacer largas colas que cubren la cuadra entera, hacen el sacrificio por la calidad de lo que van a comprar.
Norma viene de Avellaneda todos los años para comprar en este restaurante y cuenta: “Vengo hace unos años porque para mí es un pan dulce muy rico y los que conocemos de pan dulce siempre venimos acá. Hay que hacer fila pero no importa porque después lo llevamos a casa y lo disfrutamos con la familia, sobre todo en navidad. Lo comparto con mis hijos, mi nuera y dos nietos".
Por su parte, Alicia vino de Lanús para comer en el restaurante y, de paso, se lleva orgullosa su pan dulce. "Vengo a este lugar porque desde que lo probé me encanta, es exquisito. El pan dulce después lo comemos con mi familia. Este pan se come todo el año, pero en esta época te agarra más ansiedad. Me vine en colectivo hasta acá”.
¿Cómo hacer un pan dulce casero?Otra opción en hacer un pan dulce con tus propias manos. Es más económico. Con 900 pesos, salen dos kilos utilizando 650 gramos de frutos secos.
Un pan dulce generoso y por demás rico. Acá la receta con el paso a paso de @quepachof:

