Por Matías Resano
mresano@cronica.com.ar

La Isla Maciel es, sin lugar a dudas, uno de los barrios populares más emblemáticos del conurbano bonaerense, por su particular paisaje y por sus características socioeconómicas, siempre apremiantes y que en tiempo de pandemia recrudecen. Por esta razón, el mencionado barrio de la localidad bonaerense de Avellaneda es uno de los principales focos de preocupación ante una posible explosión de contagios de Covid-19, y por eso los propios vecinos planifican y emplean diferentes medidas de prevención para evitarlo.

El último viernes 22 de mayo, muchos habitantes de la Isla Maciel manifestaron, por primera vez, un estado de alerta ante casos sospechosos de coronavirus. En aquella oportunidad, los isleños tomaron conocimiento del resultado positivo de contagio de una mujer, que ingresó al Hospital Fiorito por un pico de presión, y a las pocas horas presentó los síntomas de la mencionada enfermedad.

La desesperación se profundizó aún más, porque no se ha logrado precisar si la paciente contrajo el virus antes o después de su internación en el centro de salud. Por lo tanto, su familia es mantenida en aislamiento, lo cual no implica alivio alguno para el resto de la comunidad de la Maciel, puesto que la vecina desempeñaba un rol preponderante en un comedor que entregaba 850 raciones diarias de comida, establecimiento que, tras este episodio, ha cerrado sus puertas.

En consecuencia, se han reunido las dos muestras más ilustrativas de la vulnerabilidad de la populosa zona bonaerense: el hambre y el inminente peligro de que el mal se expanda por todo su territorio.

Al mismo tiempo, uno de los detenidos de la Comisaría 3ª de Avellaneda, en la cual se han detectado síntomas compatibles con la pandemia, había transitado días antes por las calles de la isla. No se ratificó hasta el momento si padece la afección, y mucho menos si la contrajo con anterioridad a su arresto por una denuncia de violencia familiar.

Ambos casos desencadenaron el pedido de testeos por parte de toda la población, a pesar que se lleva a cabo un registro casa por casa, para que cada residente responda si ha presentado un cuadro gripal o febril. A su vez, los habitantes solicitan mayor concientización, si bien los referentes de las distintas ollas populares de la zona redoblan sus esfuerzos en dicha tarea, transmitiendo la importancia de quedarse en casa. No obstante, Pilar señaló a Crónica que "hay un 70% que no la respeta" ,y en coincidencia, Darío, remarcó que "tratamos de hablar para que la gente no salga, porque, con que haya un infectado en la calle, al virus no lo paramos más".

Además, el hombre enfatizó el requerimiento de una ayuda externa en materia de prevención, al afirmar que "sabemos que vamos a tener la enfermedad en la isla, pero cuando eso pase queremos contar con todas las herramientas para que no estalle". Por ello, la solidaridad, a través de donaciones en productos de primera necesidad, es una estrategia que han implementado para que nadie incumpla con el aislamiento y se exponga a sí mismo y a quienes viven en la Maciel.

Ver más productos

Confesiones: "Alberto es un tipo temperamental"

Confesiones: "Alberto es un tipo temperamental"

¿Qué hacer el fin de semana largo?

¿Qué hacer el fin de semana largo?

Cómo vivir mejor a pesar del aislamiento

Cómo vivir mejor a pesar del aislamiento

Ponete la camiseta y reviví la final que hizo historia

Ponete la camiseta y reviví la final que hizo historia

Alberto Fernández: lo que nadie te contó

Alberto Fernández: lo que nadie te contó

Sexo ATR: vivir el placer en tiempos de cuarentena

Sexo ATR: vivir el placer en tiempos de cuarentena

Ponete la camiseta y reviví lo mejor del fútbol

Ponete la camiseta y reviví lo mejor del fútbol

La pasión no tiene cuarentena

La pasión no tiene cuarentena

Evita: la verdadera historia

Evita: la verdadera historia

¡Para los más chicos en casa!

¡Para los más chicos en casa!

Ver más productos