El miedo al coronavirus se extiende por el mundo y a medida que se expande no sólo deja muertos e infectados sino también discriminados. A la epidemia del virus se suma el brote de ataques racistas dirigidos a personas de ascendencia asiática, quienes han informado en distinas países, que han sido víctimas de discriminación. 

Países como Francia han crecido en sus actos de racismo como también otras partes de Europa, Estados Unidos y Canadá. Lo que parece ser temor a la enfermedad podría esconder en el fondo algo más que un simple pánico a la epidemia. 

Según un medio local chino, hasta el Herald Sun de Australia llegó a escribir en su portada "Chinos quédense en casa" y un periódico francés publicó varios artículos con los títulos "Nuevo peligro amarillo" y "Alerta amarilla". 

Varias denuncias se realizaron en Europa y América ante los comentarios xenófobos por el color o tono de su piel, aunque esas personas nunca hayan estado ni sean de Wuhan, la ciudad china donde se originó el virus. 

Publicación en rechazo al racismo (Twitter: @mukukuku_fu)

En las redes sociales hay casos de personas donde muestran que los evitan en los espacios públicos y hasta los confrontan mientras los graban. "Las personas de otros orígenes, o de etnias y religiones diferentes fueron acusadas históricamente de propagar gérmenes,  independientemente de lo que la ciencia pueda decir", dijo a la revista Time Monica Schoch-Spana, antropóloga médica y académica del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud.

Pero también,  para contrarrestar el brote xenófobo, aparecieron movimientos en las redes sociales contra los estereotipos racistas. Un joven de ascendencia china - italiana, realizó un experimento por las calles del histórico centro de Florencia, donde estuvo parado por horas con los ojos tapados, un barbijo y un cartel que decía "No soy un virus". 

Con la intención de llamar la atención de los que pasaban caminando por su lado y generar una reacción ante la discrimiación, llevó un registro de esa experiencia donde también se vio la solidaridad de muchos ante el mensaje de dolor. En Francia por ejemplo, se comenzó a usar el hashtag #JeNeSuisPasUnVirus, que significa "No soy un virus"., también en oposición al racismo.

Ante el brote de ataques xenófobos,  la oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas dirigida por Michelle Bachelet publicó: "Es comprensible alarmarse por el Coronavirus. Pero ningún miedo puede excusar los prejuicios y la discriminación contra las personas de ascendencia asiática. Luchemos contra el racismo,  no llamemos al odio y apoyémonos mutuamente en este momento donde hay una emergencia de salud pública".

Hasta el momento son 493 los muertos por coronavirus, y 24462 los casos diagnosticados.