Una pareja denunció este lunes que el personal del Hospital Luciano y Mariano de La Vega de la localidad bonaerense de Moreno “desechó” el cuerpo de su hija que nació muerta el 1 de mayo, mientras que autoridades de la institución aseguraron que lo cremaron porque la familia no lo reclamó 72 horas después del deceso.

Belén, de 22 años, se acercó el 1 de mayo al hospital con su embarazo de 31 semanas pero en la ecografía los médicos vieron que el feto no tenía latidos, por lo que la mujer parió a su hija muerta, y desde ese momento comenzó una controversia con el hospital por el cuerpo.

"Ella (la madre) la vio unos segundos después del parto y después nunca más apareció el cuerpo y desde el hospital nos decían que la habían desechado”, denunció en declaraciones televisivas el padre, que se quedó desde el sábado junto a su familia y vecinos en la puerta del hospital para reclamar el cuerpo de su hija y poder velarla.

Belén estuvo 48 horas internada en el hospital después del parto y se le brindó un certificado de defunción ya que acordó no hacer la autopsia del cuerpo para poder hacer el velatorio.

"Yo quería velarla, fui a buscar ropa a mi casa, ya estaba todo, teníamos que reconocer el cuerpo nada más", dijo Belén y denunció que en ese momento desde el hospital le dijeron que “no sabían” donde estaba la beba muerta. 

"Finalizado el diagnóstico, se hizo el parto y el cuerpo, según protocolo, durante un tiempo se preserva por el reclamo de los familiares y si no se disponen de los restos, porque es imposible tener en guarda un cadáver”, explicó esta tarde en conferencia de prensa, Jorge Lucero, medico miembro de la dirección de hospitales de la Provincia.

"Se esperó un plazo de 72 horas para el reclamo del cuerpo, pero al no venir ningún familiar a pedirlo se procedió a la cremación”, explicó Lucero y aseguró que se actúo “conforme al protocolo”

"A la familia se le ofreció el proceso normal, que es la verificación de la causal de muerte y nosotros tenemos en la historia clínica que la madre requirió no hacer ningún estudio más de la bebé”, aseguró Lucero y agregó que “el acta de defunción se hizo porque la ley dice que es obligatoria para los casos de muerte fetal de más 20 semanas”.

"La bebé nació fallecida, tenía 4 o 5 días muerta en el útero”, dijo Mabel Kurzman, directora asociada del hospital y aseveró que tanto la madre como la abuela de la bebé muerta “se negaron a hacer el análisis para ver las causas del deceso”.

En tanto, Lucero informó que “se inició una investigación presumarial de todo el personal de salud involucrado”.

A pesar de la versión del hospital, desde la familia aseguraron que “la doctora (Kurzman) nunca habló de la posibilidad de cremación, sino que dijo que la desecharon”, aseguró el padre de la bebé.

"¿Cómo van a cremar a una bebé en 48 horas cuando los padres la estaban reclamando? ¿cuál era la urgencia? En este hospital hay morgue", reclamó Hugo Trindade, abogado de la familia.

"Cremar un cuerpo es decir que desapareció, no hay ninguna posibilidad de hacer el ADN”, aseveró Trindade y agregó que desde el hospital “dicen que nadie reclamó el cuerpo cuando en realidad la familia está pidiendo desde el primer día el cuerpo para velarlo”.

Fuente: Télam