Por Gabriel Arias
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Las devastadoras precipitaciones que vienen cayendo sobre la provincia de Buenos Aires en este último tiempo están haciendo mella en lo económico, territorial y estructural, por lo que se calcula que ya rondan las 150.000 hectáreas afectadas en la región y millones de pesos en pérdidas por cultivos, animales y caminos anegados.

Si bien se habla del aspecto climático y de la falta de obras como el combo que obligó a declarar la emergencia hídrica en el distrito de María Eugenia Vidal, aparece un tercer factor que agrava el desastre: la construcción de canales clandestinos.

La situación abarca a una región que comprende, entre otros municipios, a Carlos Tejedor, General Arenales y General Villegas. Uno de los partidos más afectados por esta situación es el de Bolívar, donde el intendente local, Eduardo Bucca, se mostró muy preocupado por esta situación que asola su distrito. De hecho, en las lluvias caídas el fin de semana pasado, una de las localidades (llamada Hale y ubicada a 37 kilómetros de la ciudad cabecera) se vio muy afectada por el siniestro.

Las calles se mostraron anegadas y se hacía difícil ingresar a la pequeña localidad que tiene 200 habitantes, y en la cual reina la gran preocupación. El jefe comunal dispuso el alerta permanente en la zona y movilizó a todo el sistema de emergencias, incluso el área de Desarrollo Social.

Sin embargo, la investigación que lleva adelante el municipio es que el anegamiento que sufrió el pueblo se habría producido debido a una construcción clandestina de un canal en un campo cercano a la zona urbana, lo cual agrava la situación todavía más.

De hecho, se rumorea que hay cerca de 200 canales clandestinos en la zona, y con ellos se busca desviar el cauce natural y con esto se incrementa el riesgo de que se inunden los pueblos y las calles.

“Bolívar tiene aproximadamente 3.000 kilómetros de canales legales. En los momentos más críticos, los clandestinos desbordan a esos canales y el agua corre por adentro de los campos”, explicó Mariano Ruiz, secretario de Asuntos Agrarios de Bolívar.

En tanto, el subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación, Pablo Bereciartua, dijo que para la Cuenca del Salado se prevén inversiones por más de 1.000 millones de dólares en obras de infraestructura para prevenir inundaciones.

"Las obras están muy verdes" (Raúl Sala, intendente de Carlos Tejedor)

“Después de los 120 milímetros que cayeron el fi n de semana pasado, la situación se complicó y las lagunas naturales han recibido un fl ujo de agua que no estaba previsto y el escurrimiento no sólo de agua de lluvia sino de aguas arriba hizo que una de las lagunas más grandes que tenemos haya crecido en los últimos 10 o 15 días, según la tabla unos 20 centímetros.

Eso hizo que el agua empiece a desbordar, que la laguna reventara y comienza a sobrepasar la altura de las lomas e inundar campos que eran altos y que en este momento ya están complicados por la gran cantidad de fl ujo de agua que está entrando. Esto hace que la productividad tenga problemas no solamente para poder producir, sino para asegurar la trayectabilidad de los caminos rurales que venimos luchando para que estén permeables al tránsito.

Los problemas más grandes son en agricultura porque no se pude cosechar o sembrar, o directamente no podés evacuar los bolsones que tenés dentro de los campos porque no tenés caminos. Hubo productores que tuvieron que alquilar en distritos cercanos o provincias para mantener el ganado.

Esto es viejo. Las obras de hidráulica que se deben hacer son las del Salado, el dragado hasta Bragado, asegurar haciendo un by pass en Bragado para no comprometer el caso urbano y comenzar a hacer los canales CNO 3 y CNO 5, que son los que aliviarán el desagüe de las provincias del norte y de nuestros partidos, pero esto está más verde que una palta”.

Perdimos el principal acceso (Erica Revilla, intendenta de General Arenales)

“Tenemos dos puentes que la emergencia hídrica se ha llevado, más 11 alcantarillas, y se va a construir un tercer puente en la ruta 50, que también es una alcantarilla muy pequeña en relación con la emergencia que tuvimos este año. Tenemos dos accesos a la ciudad y la caída de un puente hizo que perdamos el principal, con lo cual tuvimos que reconstruir un desvío.

Nuestras obras cuentan con 1.284 kilómetros de camino rural, con predominio del cereal y cultivo, como primer cultivo está la soja, esto signifi ca la circulación principal económica del distrito. Estaremos en un 40 por ciento de superficie de cultivo complicada, por eso estamos en emergencia agropecuaria e hídrica, pero nos complica mucho porque es una zona que vive del campo, estamos con pocos medios ya que tenemos pocas máquinas para arreglar los caminos principales y estamos rezando para que no llueva más, trabajando y aprovechando el sol.

Hay obras millonarias que se tendrían que haber hecho hace muchos años y que eso también ha difi cultado esta emergencia, si bien no se puede evitar lo que realiza la naturaleza, uno lo que tiene que tomar son medidas preventivas.

Estamos conformes porque fuimos escuchados, las obras comenzaron en el Salado, pero hay que estar preparados. El parque automotor era insufi ciente, máquinas viejas y rotas, una retroexcavadora vieja que tiene más de 20 años, y durante la emergencia de hace días estuvo rota”.

"Estamos así desde fines de 2015" (Eduardo Campana, intendente de General Villegas)

 “Nuestro partido está inundado en forma permanente desde fines de 2015 y principios de 2016 con períodos de crisis. La lluvia de este fi n de semana nos complicó nuevamente porque hubo localidades donde llovió 100 milímetros, otras 80, 70 y 60, según los lugares.

Villegas es un partido extenso que tiene más de 700.000 hectáreas, la napa freática está muy alta y no tiene capacidad de absorción del suelo, o sea, que toda agua que cae tiene que correr o ir a algún lugar, y eso nos complicó con los caminos rurales, los accesos a las localidades y en las tareas que se estaban realizando, que eran de defensa en la ciudad cabecera y localidades vecinas.

Fue afectado en animales y cultivos, ya que se cerró el 40 por ciento de los tambos, que dejaron de producir y eso es porque hay campos que se han inundado y no hay posibilidad de hacer pasturas, forrajes para los animales. Se han desplazado esos tambos a otras provincias o lugares, en sectores de Córdoba, donde no está afectado por las aguas, y Santiago del Estero en un tambo con 200 vacas de ordeñe que llevó una familia de aquí, ya que la producción se ve afectada con esta inundaciones.

Se empezó a realizar la tercera etapa de las obras del Salado y buscan el relanzamiento para la cuarta etapa, se habla de 1.500 millones de dólares. Las obras que nos propuso el gobierno en nuestro partido rondará en los 400 millones de pesos de obra de infraestructura importante. En General Villegas se trabajan en dos proyectos, que son los que ayudarían mucho en est situación de la cuenca media, que son los canales el CNO 3 y CNO 5”.